Saludos Hivers, hace unas semanas realizó una iniciativa llamada "Despertando a la Musa", en la que propone un reto de escritura consistente en elaborar una historia en la que utilicemos 4 imágenes que ella seleccione al azar para cada participante, así como 4 palabras random que debes incluir dentro de esa historia resaltada en negritas.
Para mi reto, me fueron asignadas estas 4 palabras: rojo, paisaje, recordar, soñar y las imágenes que verás a continuación en esta historia que hoy aprovecho de compartirles:
Fuente: Unsplash
Tengo la necesidad de escribir mi historia y compartirla con el mundo. Es el momento de desahogarme y drenar todo este rebullicio que siento por dentro y recordar los motivos que me hicieron quedarme en este lugar santo.
Cuando conocí a Anne mi mundo cambió por completo. Era un joven desorientado que hasta ese entonces había tomado decisiones equivocadas. Decirles que incursioné en las drogas es realmente una nimiedad para todas las cosas que hice en contra de mi cuerpo y mi familia.
No existen muchas mujeres como Anne, capaces de dejar de lado tu historia y ver más allá de la apariencia externa, lo que ni yo mismo había reconocido en 27 años de existencia. Una mujer que te hace soñar con un mundo de posibilidades, con el mejor mundo posible. Era una mujer fuerte de ánimo, valiente, aguerrida, y al mismo tiempo, cálida, compasiva y amorosa, identificada con los movimientos feministas y seguidora de lideresas como la periodista Tawakkul Karman, premio Nóbel de la Paz 2011.
Fuente: Unplash
Gracias a su impulso y la fe que puso en mí, empecé a trabajar en el Monasterio; necesitaban un soldador para acometer diferentes trabajos de remodelación y reparación. Podría decir que fue la única cosa buena que heredé de mi padre que en paz descanse. Había evitado desarrollar este oficio porque no deseaba parecerme a él en nada, pero paradójicamente fue el único lugar en el que me dieron oportunidad con el historial de vida azarosa que tenía hasta mis 27 años cumplidos.
Cuando Anne me lo propuso, sentí que era mi única oportunidad de demostrarle a su familia, y a todos los que me conocieron, mis deseos de superarme y cambiar mi situación personal; por eso acepté la oferta. Lo que me faltaba de paga lo compensaba con los hermosos paisajes que rodeaban el monasterio y sus jardines llenos de color rojo con sus múltiples flores. Pasaba horas contemplando la hermosura de ese lugar tan apacible. La mayor parte de los monjes más viejos y también los novicios me trataban con mucho respeto y por primera vez sentí el aprecio de una comunidad.
Este trabajo no interrumpió mi relación con Anne; con ella no habían días aburridos: abundaban las risas y los juegos entre nosotros, y también momentos muy tensos cuando explotaban nuestros temperamentos y desacuerdos. Éramos muy apasionados en todo sentido.
Mis años con ella fueron los más felices de mi vida, al punto de que le juré amor eterno y, en nombre de ese juramento, cada día trabajaba para ser mejor persona y tener cómo ofrecerle seguridad y estabilidad. No hacía más que soñar en nuestro futuro juntos. Sin embargo, su familia era siempre el motivo de nuestras discusiones, se negaban a aceptar nuestra relación.
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En el monasterio empecé a leer algunas escrituras y los monjes me permitieron quedarme de forma permanente, para ocuparme de otros tareas, luego de cada jornada me reunía con alguno de los monjes, casi siempre con Fray Luis y logré ganarme su afecto, a pesar de que tenía una apariencia fría y distante, descubrí que era muy cercano, humano y comprensivo.
De él aprendí sobre la filosofía y la diferencia con la teología. Cada día me retaba a pensar y reflexionar sobre alguna pregunta existencial y esto me animaba a seguir estudiando más y más. Nuestras conversaciones se tornaban cada día más interesantes, muchos paradigmas y creencias erradas que tenía sobre Dios cambiaron en esos debates. Me asignaba lecturas y luego comentábamos su significado.
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Y justo cuando pensaba que en mi vida todo se empezaba a encaminar, el cuerpo de Anne se fue tornando pálido, pasé incontables horas y días rezando con Fray Luis por su recuperación, pero la llegada de la muerte además de repentina fue implacable en su propósito. Días de desasosiego me consumieron, y la única salvación la encontré en este Monasterio dónde reafirmé mi juramento de amor eterno por Anne e inicié mis votos sacerdotales.
Desde entonces han pasado 20 años y aún la recuerdo como si fuera ayer, en su nombre logré hacer este Centro de Rehabilitación y recuperación: "Fundación Anne" junto a otros hermanos de la Congregación, nos dedicamos a apoyar la vida de muchos jóvenes que se encuentran perdidos en ese mundo de las drogas y encontrar un nuevo camino.
Dedicado a Anne, mi agradecimiento eterno por la oportunidad de vida que me mostraste y, todo el amor que me regalaste, materializado en esta gran obra de amor.
Esta es mi entrada para la iniciativa promovida por "Despertando a la Musa". Les recomiendo este ejercicio de literatura, al principio creía que sería muy difícil unir todos estos elementos en la historia y me divertí mucho con esta creación.
Gracias por esta invitación tan maravillosa.
- 100% contenido original/ 100% original content.
- Banner final creado en Canva.
- Banner de la Comunidad tomado de su Blog.