Todos soñamos con ser valorados,
vivir en un entorno en el que seamos amados,
sentir la tranquilidad de ser aceptados.
Sin embargo, no todos han podido experimentarlo,
no todas las personas han crecido en un entorno amable,
y muchos llevan heridas de su infancia sin sanar.
Entonces, en su intento de recibir amor
se esconden detrás de máscaras
que superficialmente no son rechazadas.
Algunos no sólo llevan máscaras,
también se visten completamente de alguien que no son,
sus vidas están totalmente disfrazadas.
¿Qué puede quedar al desnudarse?
¿Qué puede sentir en su interior?
Pienso que sólo queda un gran vacío y soledad.
Es en la introspección donde debe reinar la sinceridad.
La aceptación del individuo comienza consigo mismo.
La propia compañía es la primera que debe alimentarse.
Quien no cultiva su amor propio
no podrá dejar su disfraz,
simplemente le queda colocarse su máscara y seguir la comparsa.