Volver a ser feliz
_¿Te diste cuenta cómo está de grande Angélica? ¿Y lo inteligente que es Fernando? Yo nunca hubiese imaginado, vieja, que tendríamos unos nietos tan hermosos, obedientes y buenos. Con lo terco que era Antonio, jamás imaginé que Dios le daría unos hijos tan perfectos como los tiene.
oox0xoo
El anciano prosiguió:
_Mañana, cuando vengan a buscarme, voy a llevarme los libros que te dije que les regalaría. Sé que les agradará leerlos. Si puedo, les leeré un par de cuentos, como tú le leías a Antonio, vieja. ¿Te acuerdas? Seguro que cuando me escuche leer aquellas historias, va a recordarte. No, no, no voy a hacerlo por eso. Voy a leerles porque sé que va a gustarles.oox0xoo
El anciano tomó un sorbo de su café y luego sonrió como si hubiese recordado algo bonito. Tomó otro sorbo y prosiguió:
_Mientras les lea, voy a inventarles historias como tú le hacías a Antonio. Yo sé que no me gustaba que lo hicieras, pero voy a ver si se dan cuenta. Porque, vieja, tenemos unos nietos muy inteligentes, valientes, magníficos.oox0xoo
_Ayer me hubiese gustado que estuvieras aquí -continuó el anciano- pero de una u otra forma estuviste. Vi a Antonio y te recordé mucho, también lo hice cuando vi a nuestros nietos. Son tan parecidos a ti. Los vi y fui nuevamente feliz -le dijo el anciano a la foto.
El anciano prosiguió:
_Mañana, cuando vengan a buscarme, voy a llevarme los libros que te dije que les regalaría. Sé que les agradará leerlos. Si puedo, les leeré un par de cuentos, como tú le leías a Antonio, vieja. ¿Te acuerdas? Seguro que cuando me escuche leer aquellas historias, va a recordarte. No, no, no voy a hacerlo por eso. Voy a leerles porque sé que va a gustarles.
El anciano tomó un sorbo de su café y luego sonrió como si hubiese recordado algo bonito. Tomó otro sorbo y prosiguió:
_Mientras les lea, voy a inventarles historias como tú le hacías a Antonio. Yo sé que no me gustaba que lo hicieras, pero voy a ver si se dan cuenta. Porque, vieja, tenemos unos nietos muy inteligentes, valientes, magníficos.
_Ayer me hubiese gustado que estuvieras aquí -continuó el anciano- pero de una u otra forma estuviste. Vi a Antonio y te recordé mucho, también lo hice cuando vi a nuestros nietos. Son tan parecidos a ti. Los vi y fui nuevamente feliz -le dijo el anciano a la foto.