Agua cantarina entre las piedras discurre río abajo salpicando luz,
aquí y allá algas como hebras, brillantes cintas verde tul
tejiendo están de tersas blondas, un lecho como mullido almohadón,
bajo el peso de mi cuerpo quiebran irradiando olor a hierba fresca,
narcótico aroma silvestre que embriaga todos mis sentidos
y se lanza al galope mi corazón porque al fundirme en tus besos
ha roto sus riendas el amor, me deleita el fuego de tu pasión.
Ya no hay vuelta atrás, se ha marchado de mi voluntad el pudor
se rompieron las cadenas del miedo, no temo lo desconocido,
no me asusta el bronco rugido de tu respiración.
Hoy quiero conocer de tu cuerpo cada rincón
que beses de mi ser toda la piel,
no quede rincón sagrado
sin el antojo de tus labios en mi dermis tatuado,
deseo tu humedad sobre mi humanidad
palmo a palmo hidratando,
poro a poro respirando tu y yo un solo aire,
somos sobre esta tierra un solo cuerpo
que hoy abraza un juramento eterno,
seguiremos juntos con el correr de los tiempos
amándonos más allá de esta existencia
hasta bajo esta tierra yacer como un solo ser .