Imagen del autor, tomada con un equipo Alcatel 1V.
Saludos, estimados amigos de #Hive. Justo antes de sentarme a escribir un poema, me enteré de la lamentable desaparición física del hijo de un amigo fotógrafo, quien falleció ahogado. Tenía apenas, 14 años de edad. La crispación que esa noticia me produjo, hizo que olvidara cualquier otro motivo para escribir que no fuera dedicar estas líneas a ese joven, pasajero a destiempo. En su homenaje, este poema.
PASAJERO DEL MAR A DESTIEMPO
El rugir de una ola
silenció el canto del pájaro
combatiente del viento.
Un juego inocente
coloca al ángel
entre el sonido
y el silencio.
Una y otra vez.
Debajo de la espuma,
colores difusos.
Azules, verdes,
ocres, amarillos,
deslumbran
a una mirada
asombrosa
y asombrada.
Sobre la faz del espejo
se refleja un sol
alegre.
Complemento
perfecto del ángel
marino.
Otros gritos,
otros ángeles,
adornan con un arco
de agua, al cielo.
Y en un momento,
en una ráfaga mínima
de luz y sonido,
el silencio se hizo.
Debajo, el ángel
inicia el vuelo
hacia un azul eterno.
Arriba,
el rugir de una ola
silenció el canto del pájaro
combatiente del viento.