Ahora que se entrelazan
tus deseos y mi llanto,
tu humildad y mi quebranto
en esta isla se abrazan.
Si tus manos amenazan
la intención de darme abrigo,
yo espero, pues el castigo
producido por la espera
es una feliz manera
de crecer junto contigo.
Texto de mi autoría sin apoyo en IA.
Imágenes del archivo libre de Pixabay.