Una tarde de verano entre risas y muchachadas trascurre el décimo cumpleaños de Mildred, llegando la payasita Lili da comienzo a su acto “Ocaso rojo”, utilizando artilugios y una caja sorpresa antigua, de donde emergía una melodía tétrica de voces graves pronunciando silabas distanciadas, articulando “ma… ta… los…”.
Nadie notaba lo que sucedía, solo veía pasar todo lentamente, Lili susurra unas palabras a la madre, mueve la manivela de la inusual caja y se pone a bailar alrededor de ella, así empezó su ritual, la manivela se detiene lentamente, se abre el receptáculo y salta un payaso de aspecto macabro con un cuchillo en mano, invitando a la desgracia, su risa escalofriante resonaba en toda la casa y la artista ríe a carcajadas, cuando de pronto la madre de Mildred toma el cuchillo y fríamente atraviesa el pecho de su hija. Lili estaba eufórica, nunca dejo de reír, lo que sucedía la saciaba, pero sus ojos deseaban más. Observé como el pánico se apodero del lugar y la sangre de inocentes tiño el piso.
Al día siguiente no se encontró rastro del espectáculo ni de su artista. Solo muchas desgracias y a Mildred cubierta de sangre sonriendo.
Este micro relato trata de alguien con gustos extraños de la diversión persuadiendo y causando daños que dejaré a su imaginación. Gracias a los patrocinadores y
quienes motivan a los Hivers a salir de lo habitual y mostrar un poco de su creatividad. Invito a más personas a participar en este concurso y dejen salir su creatividad de terror. Las reglas aquí