Desayuno nocturno
La pesadez de tus pasos bifurca la ansiedad del suelo. Conciencia abstraída en los vagones de la indolencia. Sedentarismo complaciente en los muros de esta habitación, movimientos lentos y difusos abruman las cortinas.
Desapego entre día y noche. Amaneceres plagados de oscuridad. Madrugadas de resplandor. Tu cuerpo vive mas tu alma se encuentra adormecida. Descanso irreal en almohadas fugaces. Luces lánguidas vislumbradas en la lejanía. Insomnio infatigable.
Despertar de palabras deslucidas. El aire ventea soledad, deserta ligero por la ranura de la puerta. Alba inequívoca, soles mortecinos en parsimonia. Ayuno voluntario, desinterés, horas vorágines convertidas en cenizas.