Feliz tarde de sábado Hivers, especialmente para los amantes de la poesía, con ésta publicación de hoy en la acogedora y creativa comunidad de #literatos, estaremos cerrando el tema sobre la simbología del Otoño, que hemos regalado para motivar a participar en nuestra Iniciativa en su 7ma Convocatoria, lanzada desde #hivecuba, y también para ofrecerles herramientas de recepción poética si solo te acercas al género como Lector ✨🫵🫂
SIMBOLOGÍA DEL OTOÑO 🍂:
De La Angustia al Sarcasmo, por el camino del Amor
Así como El Otoño es el momento de hacer balance de la 🧺 cosecha, lo es para, espiritualmente, valorar los frutos de la vida.
Ése balance, ése rememorar puede ser productivo y otorgarnos mucha satisfacción y autocomplacencia al haber alcanzado las metas que nos proponíamos, sin embargo, tal vez por resultar más humano, se patentiza que predominan más los poemas que expresan las sensaciones de desengaño y fracaso, lo que en ocasiones puede llevar incluso a desear a viva voz la muerte, y hasta entregarse a sus brazos y eterno 💋 beso. Bien por una derrota, como la de Don Rodrigo, el último rey godo, o bien por el sufrimiento o la humillación de la miseria, razón por la que vemos a un labrador expresar en un poema de Vicente Medina:
¡Si no me despertara!
¡Tengo una cansera!
de József Rippl-Rónai.
Llegado al otoño de su vida, no es infrecuente percibir en el ser humano que aflore marchito, como hoja seca, un sentimiento de angustia que los poetas saben captar y pintar 🎨 con palabras, de manera muy emotiva, describiendo estados de ánimo muy otoñales, expresando cómo en ocasiones se escapa de nuestras manos la vida. Los poetas del Barroco en nuestra lengua, fueron muy expertos en éso y lo expresaron con paradojas, antítesis y patetismo:
Ya no es ayer; mañana no ha llegado;
hoy pasa, y es, y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.
Más tarde, en el siglo XX, con El Existencialismo, poetas como Unamuno, Blas de Otero y Dámaso Alonso, van a expresar incluso de manera más atormentada el destino mortal de los seres humanos, encontrando en la poesía un modo muy apropiado para liberar su angustia interior ⬇️
Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre
lentamente mi alma, por qué se pudren
más de un millón de cadáveres
en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren
lentamente en el mundo.
Asumir la ironía, el humor y el sarcasmo es otra de las opciones que tiene mucho que ver con tender a una actitud desengañada de la vida. Y no pocos poetas optan por ella, ya que éste es un recurso psicológico muy propio de la edad madura, de la fortaleza de carácter.
Es precisamente Quevedo uno de los más representativos poetas que adoptan esa actitud, y su contemporáneo Góngora se esmeró en plantearle competencia, exaltando su actitud de indiferencia ⬇️
Ándeme yo caliente
y ríase la gente.
Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y en las mañanas de invierno
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.
Entre los poetas actuales más cercanos, ahí tenemos al poeta español Ángel González, lamentablemente fallecido en el 2008, pocos como él han mostrado una visceral y contundente actitud sarcástica y escéptica, como cuando en su poema "Introducción a las fábulas para animales" parece aleccionar a aves, peces, celentéreos, mamíferos y amebas, proponiéndoles tomar ejemplo del comportamiento incivil del ser humano:
Ya nuestra sociedad está madura,
ya el hombre dejó atrás la adolescencia
y en su vejez occidental bien puede
servir de ejemplo al perro
para que el perro sea
más perro,
y el zorro más traidor,
y el león más feroz y sanguinario...
Ése desencanto y el escepticismo que a menudo sobreviene con la edad madura, no pocas veces apreciamos que en poesía, se hace acompañar de una herramienta, de un instrumento muy efectivo: desinflar el globo de la vanidad.
Por eso el otoño de la vida muchas veces también representa y simboliza un período muy apropiado para detener nuestra vista en las cosas más humildes y sencillas, y cantar de ésta manera a objetos que tradicionalmente eran considerados antiestéticos, antipoéticos, como un inodoro o un cubo de la basura.
En lo que el chileno Vicente Huidobro escribía su MONUMENTO AL MAR, donde se erige como el traductor de las olas y ordenaba construir su ataúd entre los arrecifes donde su cuerpo descansa, su coterráneo Neruda estaba esmerado con su ODA A LOS CALCETINES. En tanto, en España, León Felipe se identifica, bajo la corriente ultraista y sus vientos desaforados de renovación, con el humilde destino de una piedra:
Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña,
como tú,
piedra ligera.
🍁¿Y EL 😍 AMOR? 🌿
Bueno ése es un tópico que siempre va a estar presente, sin importarle la Estación 🤭
Se alimenta de lo pútrido y como la Flor de Pantano crece, perfuma y se marchita, perdido en sí mismo.
Pero en el otoño, particularmente, hemos visto cómo adopta un rostro sereno, porque la intensa unión entre los amantes ahora parece estar desprovista del irreflexivo ardor pasional que suele suscitarse durante el estío; la plenitud del gozo carece ya de ceguera y no simpatiza mucho con el atolondramiento de la juventud.
Aunque no es nada raro encontrarse con algún que otro texto donde flamea la llama del desafuero, pero es más frecuente que predomine o se instrumente desde la emotividad del intelecto, como refleja éste breve fragmento del mexicano González Martínez con el que por hoy nos despedimos ⬇️
Te siento
tan cerca de mi propio pensamiento
y hay en la posesión tan honda calma...
©️ Contenido Original.
Portada e imágenes para ilustrar
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