El ser humano debe liberarse y sacar aquello que le duele por dentro de alguna forma. Algunos lo hacen mediante la música, el teatro, la danza o, como yo, a través de la escritura. Ese peso que te hace desear volver el tiempo atrás y regresar al punto donde, si hicieras lo contrario, todo sería distinto.
Pero no se puede volver atrás. Tampoco podemos viajar al futuro. Lo único que tenemos, y lo que realmente existe, es el ahora. Todo lo demás habita en nuestra mente.
Ecency, y en especial comunidades como esta, me han devuelto la esperanza de poder expresar mis experiencias de vida de manera libre. Porque, para ser honestos, esta plataforma no es para cualquiera. Si en otra red social publicas sobre arte o sobre un gran escritor, posiblemente recibirás un «me gusta» o quizás ninguno, porque allí solo se busca validación instantánea: el carro del año, el cuerpo perfecto… todo superficial. Pero aquí es diferente. Aquí estamos para crecer, mejorar constantemente y apoyarnos.
Por eso doy gracias de que Hive sea un lugar exigente. No está cualquiera, solo quienes están dispuestos a hacer las cosas bien. Aquellos que, aunque hayan cometido errores en el pasado, no se rinden y deciden levantarse de nuevo para aportar contenido valioso a la comunidad.
Las mejores cosas de la vida son difíciles. Nada bueno es fácil, y si lo fuera, yo lo dudaría.
Bueno, volviendo al tema de la escritura… En lo personal, es algo profundamente liberador. Es ese momento en el que, tal vez, no tienes a nadie con quien desahogarte o expresar lo que piensas, y el teclado se convierte en tu mejor amigo. Allí escribes lo que sientes sin reproches, nadie te juzga. Solo eres tú, tu escritura y el universo, que no solo lee lo que plasmas, sino que también percibe tu energía y atrae hacia ti lo que te corresponde, según la frecuencia en la que vibres.
A veces me pregunto cómo Shakespeare pudo escribir Romeo y Julieta. Quizás él mismo fue el Romeo de esa historia, y la muerte en la obra simboliza cómo el autor murió por dentro después de vivirla. Eso nunca lo sabremos con certeza. Lo que sí sabemos es que cuando escribimos con el corazón, también llegamos al corazón de las personas. Este es un claro ejemplo.
Shakespeare no tenía redes sociales, ni una gran editorial que publicara sus libros, ni patrocinadores. Sin embargo, sus historias siguen conmoviendo a nuevas generaciones, y estoy seguro de que lo seguirán haciendo en el futuro. Pero algo sí tenía: escribía con el corazón. Y eso no tiene comparación. Sin duda, es mi escritor favorito y una gran inspiración para no rendirme.
Como dijo Pablo Neruda: «Podría escribir los versos más tristes esta noche… pero no lo haré». Esta vez quiero hacer las cosas bien. Publicaré solo una vez al día. Mañana será otro día, y tal vez la musa me sorprenda con algo digno de compartir con ustedes.
Gracias por leerme. Aquí seguimos, aquí estamos.
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Autor de la imagen: Zac Durant
Enlace: https://unsplash.com/es/fotos/foto-de-la-silueta-del-hombre-en-el-acantilado-durante-la-puesta-del-sol-_6HzPU9Hyfg