El sentimiento navideño de años anteriores
ha ido perdiendo la magia y todos sus colores,
en nuestra cena cada vez hay más sillas vacías,
cada vez la noche buena es más aburrida y fría.
Las videollamadas pronto serán una tradición,
muchas familias se han separado por la situación,
madres e hijos solo anhelan un fuerte abrazo,
que terminé de una vez con todo este mal rato.
Todas esas noches quedarán en mi memoria,
ha desaparecido completamente la euforia,
juntos riendo y contando nuestras anécdotas,
nada igual a lo vivido en la era de los patriotas.
Hacer las hallacas paso de ser una costumbre,
planificada por toda la familia desde octubre,
con todos los primos y tíos reunidos en un hogar,
a una actividad solitaria y que ya poco se valora.
El 25 y 1 eran días de un sancocho o una excursión,
o casi cualquier otro plan que fomentará la unión,
todos pasando el ratón de la noche anterior,
cosas que no volverán pese a nuestro clamor.
Para este nuevo año solo quisiera poder desear,
regresar el tiempo o que todo volviera a la normalidad,
juntos todos cenando en la casa de mis abuelos,
sin pensar en más sillas vacías, sin ningún miedo.
Muchas gracias a todos por su apoyo, espero que mi trabajo les guste tanto a ustedes como a mi. Si desean ver un poco más de mi contenido, abajo les dejó algunos poemas para su deleite: