La luna fue nuestra complice siliente
cuando todo cambio particularmente,
nuestros cuerpos se dejaron llevar
por el deseo que no se podía socavar.
La dinámica nunca volvió a ser igual,
estábamos buscando algo más casual,
pero la sinfonía intelectual y sexual
terminó con nuestro trato consensual.
Tejimos el futuro a base de esperanza,
depositamos en el otro la confianza,
nos volvimos de a poco en un refugio
para escapar de cualquier infortunio.
Nuestras mentes eran libros abiertos,
en el otro nos volvimos unos expertos,
comprendía tu felicidad y tu dolor,
dándole a cada faceta su debido valor.
Las horas de soledad desaparecieron,
el destino no sabe como nos unieron,
dos renegados por decisión propia
con una desconfianza bastante notoria.
Y aunque no todo el tiempo es sencillo,
guardamos varias mañas en el bolsillo,
éste encaje es tan sumamente perfecto
que logró dejar atrás nuestros defectos.
Muchas gracias a todos por su apoyo, espero que mi trabajo les guste tanto a ustedes como a mi. Si desean ver un poco más de mi contenido, abajo les dejó algunos poemas para su deleite: