"Los obstaculos hacen de la mujer una guerrera incansable."
—Camilo Torres
La mujer del siglo XXI
Esta es la historia de Rosa, una mujer con una fuerza impetuosa que, a pesar de las adversidades, siempre supo salir adelante usando todo lo que hallaba, a su favor.
Rosa desde muy chica fue muy curiosa de lo nuevo; le apasionaba la lectura, que había convertido en su pasatiempo y hábito favorito. Siempre andaba metida en una nueva aventura, pues tenía como referencia a Doña Bárbara de Rómulo Gallegos: le encantaba la tenacidad de esa mujer y la garra que tenía para defender lo suyo.
A Rosa le tocó ser abuela muy joven. Lamentablemente fue de esas mujeres que les tocó hacer de papá y mamá, que deben velar por el sustento de sus hogares, pues no contaba con el apoyo de un hombre que se enfrentara junto a ella a las vicisitudes de la vida para salir adelante. Y cada día concluía que no lo necesitaba tanto, que ella podía sola.
Mientras Rosa, pasaba el día trabajando, su hija se quedaba solita en casa; lo que trajo como consecuencia, su mayor tragedia. Su niña Esther sería madre, con apenas 13 años. El mundo de Rosa quedó devastado, pensó en culpar al padre, pero de qué le serviría aquella jerga que le quería soltar. ¡Si para irresponsables, él!
Desde que se enteró de aquella noticia, se juró no volver a cometer el mismo error: dejar tanto tiempo sola a su hija y ahora a su nieto. Desde ese día empezó a buscar la manera de trabajar desde casa, y de ese modo poder estar al pendiente de su hija; así que buscó en internet como emprender. Veía conferencias online, también buscaba qué hacer para emprender algo sin gastar tanto dinero y que le fuera rentable.
Comenzó con helados artesanales: en internet aprendió a hacerlos. Fue su primer emprendimiento, además así le dejaba cierta responsabilidad a su hija. A través de las redes sociales como whatsapp, comercializaba sus helados al detal entre sus contactos. El negocio tuvo un crecimiento sorprendente, pues gustaron tanto que la voz se corrió por todas partes. Pronto le tocó adquirir maquinarias para aumentar la producción, en poco tiempo y con la ayuda de la tecnología, se convirtió en mayorista.
Su hija Esther también adquirió habilidades en el negocio, y las dos se desenvolvían muy bien. Rosa usó la tecnología para alcanzar el éxito que jamás pensó tener, era una empresaria reconocida; creó una nueva marca de helados y también se hizo conferencista. La lectura le ayudó a desarrollar habilidades verbales y comunicacionales asombrosas, sus conferencias se oían en todo el mundo a través de su canal de internet.
Les enseñaba a las mujeres el valor, y el papel protagónico que podía tener una mujer en la sociedad, siempre y cuando tuviera perseverancia; ganas de aprender y de luchar, y que no era vital la presencia de un hombre para lograrlo.
Texto autoría de:
Yenny Aldazora
DRA
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