Ya he bebido de tu néctar y no quiero parar hasta embriagarme.
Tener miedo ahora no es un escape.
No ahora que soy mar embravecido, potro desbocado, ventisca de arena, desastre.
No me pidas tregua justo ahora que mi piel es fuego
y sobre las manos tengo tizones deseando quemarte.
No me pidas detenerme ahora que voy crecido
como río repleto, recién llovido de ganas,
como una presa abierta y libre de muros.
Ya no puedo ser contenido por tus palabras
ni mi razón me oye. Soy todo cielo florecido de golondrinas
ramillete de fuego sobre hierbas secas y suelo vivo.
Es tiempo de que me deje a las cabriolas de mis deseos
y abandone el sopor de la calma.
Ser estallido y luces. Enjambre de estrellas lloviendo en tu limbo
estupor de lagrimas y goces.
No me pidas ahogar el gemido de mi boca
ahora que no hay sobre ella mordaza
Ya no puedo ser mas nido que contiene. Quiero ser alas contra viento
contra cielo, contra lejanía e infinitud...
ser todo universo.
