No hay nada más satisfactorio que estar vacío en presencia de una naturaleza que siempre habla. Desechar las preocupaciones que tanto atesoramos y las desdichas que deliciosamente nos arrastran a la queja, para dejarnos explotar desde adentro por tanta maravilla, que nos hemos convencido entender pero en realidad, absolutamente inexplicable.
RE: El murmullo de los pétalos