Fuiste a su guarida, tenías un asunto que resolver y la única forma de verlo era ir a buscarlo, él no salía de esa cueva que había convertido en refugio cuando el sistema colapsó, tiempo después notarias que algo en su mente había crasheado también, en este momento no estaba claro, asumiste que la relación seguía amistosa como la última vez que lo viste, tuviste que hacer un rodeo para despistar a los centinelas y llevar escondida la gema dañada, la lluvia ayudó a camuflarte ya que la visión se vuelve borrosa para las cámaras los días tan destemplados, avisaste que estabas cerca, y se fueron desactivando las trampas a medida que avanzabas, el monitoreo de la resistencia estaba mejor aceitado y se reactivaban automáticamente, algo de ese mecanismo de defensa te hacía sentir segura en la intemperie, y también un poco atrapada en un juego de poder que empezaste a darte cuenta era generado por la misma onda que intentaba corromperlo, no era una guerra entre buenos y malos, la separación era ficticia, la motivación era la supervivencia, ya no importaba tanto la supremacía de algún sistema en particular, lo importante parecía ser recibir el menor daño posible, el camino antes cubierto de flores estaba minado de sensores anti sísmicos, los reconocías, las revueltas tiempo atrás habían marcado el registro en el campo de explosiones por doquier, y podías darte cuenta como había impactado esto en la forma reactiva de responder al más ínfimo impulso, la biotecnología había avanzado gracias a esto, a fin de cuentas, el caos se ordena a si mismo para prevalecer, de cualquier otra forma no funcionaría, se necesita la variable capaz de reorganizar la ecuación si la situación amerita una nueva respuesta, en esta abstracción estabas cuando llegaste, tocaste la campana, si, una campana, tanto radar, y demás artefactos que te cansaste de aprender a descifrar... A veces es necesario lo inesperado para reconectar, una sonrisa cómplice esbozó tu expresión ante el desconcierto, en el fondo te pareció natural, había una campana parecida también en tu hogar y la reminiscencia de los recuerdos hacían eco en tu memoria. Cuando entraste, no podías vislumbrar en la penumbra la copiosa cantidad de tesoros recuperados desparramada en el ambiente, fueron al laboratorio, no había mucho lugar para sentarse así que tomaste la cama, era lo único que parecía blando entre tanta rigidez, eso y su piel, sacudiste un poco la cabeza imitando el movimiento de descontracturarte, estabas intentando volver a lo que habías venido disimulando que volver a verlo siempre te generaba emociones que habías aprendido a esconder, te contaba lo que estaba investigando, parecía bastante animado, su entusiasmo era visible y contagioso, empezaste a relajarte, hablaron por horas, llegado el momento abrieron la cápsula en la que estaba contenida la gema, tenía algunas fisuras a causa de la sobrecarga que interrumpían los canales por lo que para repararla habría que reconfigurarla modificando su estructura así el flujo de información podría volver a circular, lo mismo de siempre, pusieron la gema en el condensador, la máquina estaba programada para calibrar y recomponer como si soldara las fisuras, mientras la aleación en la partícula del aire modificado dentro de ese aparato mantenía la Gema viva, o algo así te explico, solo podíamos esperar, se sentó en la silla que estaba a tu lado, vos estabas muy entretenida mirando las diferentes exposiciones del sistema en cuanto a la generación de materia virtual, las cryptos ocupaban todo el ránking del mercado bursátil, ya no quedaban monedas que no fueran virtuales, todo era distópicamente cómico y en cierta forma novedoso en las pantallas que ocupaban la pared. Varias veces en la conversación que mantenían se olvidaban de todo ese control caótico ajeno a sus cuerpos todavía, había una chispa que se encendía cuando se miraban, un algo que evidenciaba lo real entre tanta virtualidad, no pudieron resistirla mucho tiempo, se acercó como pudo mientras susurró “vamos a probar esto”, como si fuera una instancia nueva, como si nunca se hubiesen probado, y como si de un imán se tratara sus labios se encontraron, posándose suavemente uno sobre el otro, se transformaron en un beso, realmente sentiste que era la primera vez que estabas en la presencia de un beso y que los dos se fundían en él, fue distinto a las veces anteriores, que desbordaban una pasión exuberante, desmedida, esta vez era mucho más simple y también más hermosa, la sensación era extrema, vibraba cada célula en tu cuerpo, lo sabías, cada movimiento se presentaba tan naturalmente lento, no había ningún tipo de manipulación mental, sus labios se entendían en un nivel desconocido para su anterior experiencia, parecía que la conexión iba a romperse en cada segundo y a la vez no había forma de separarse, dejaste de pensar, te entregaste completamente a ese ritual inesperado, podías sentir el calor de su aliento, la suavidad de sus movimientos, la tersura de su piel, perdieron la noción del tiempo o tal vez habían llegado a una dimensión donde no existía, se expandieron hasta la infinitud, en algún punto se abrieron, se miraron, sonrieron, y la gema así como sus cuerpos resplandecieron.
Foto tomada y editada por mi 😁