Que me digan que lo efímero no era para siempre, no hará que deje de doler cuando lo que mas quería se ha de marchar, eso ni los libros más pulcros te cuentan.
Que las noches sin dormir no tengan ningún sentido, hasta que te das cuentas que de eso se trataba la felicidad, de no pensar tanto, y en hacer más.
Que la vida no es eterna, y que del amor si se vive, es la cuestión a responder, cuando las arenas del tiempo llaman.
Mientras más miro el reloj, más lento y más aburrido, pero cuando mira sus ojos café, la vida es que tiene sentido.
Mi existencia no es eterna, y espero que mi legado tampoco, pero si espero que los que dejo, se abran caminos triunfantes.
"Se te acaban los minutos" Grita un viejo con un reloj grande, yo le grito encolerizado: "¡Ya sé señor anciano, que mi tiempo ha terminado!"
Vive fuerte en cuanto puedas, porque no hay ningún paraíso, porque ese mismo está aquí, así que vívelo tú mismo.
Inspirado nuevamente con el llamado de la comunidad #Literatos, aquí les dejo un pequeño poema, para participar en su concurso, homenaje al poeta latinoamericano Juan Sánchez Peláez.
¡Muchas gracias por leer!