Estaba caminando por el parque mientras fumaba mi cigarrillo nocturno. Tenía un día de mierda, estaba en el trabajo y lo único que quería hacer en ese momento era descansar o tomar una copa mientras hablaba con mi mujer. Encontré un sitio perfecto, creo que he estado aquí a menudo, pero no sé por qué me olvidé de él.
Fue en ese momento cuando la vi, allí, tan radiante y hermosa como siempre. No era la primera vez que la veía en el mismo lugar, pero esta vez era algo especial. Quise acercarme a ella y preguntarle cómo le había ido y aclarar las dudas que siempre tuve al respecto. Pero sé que todo será en vano porque no me contesta, no habla, sólo me mira con esa mirada fija y juzgadora, como diciendo "¿por qué lo hiciste?".
La verdad es que soy un completo idiota, nunca pensé que por mi culpa no la volvería a ver. Lo sé, soy culpable y no lo niego, pero tenía que pasar. Terminé de fumar mi cigarrillo y luego me senté en el banco cerca de donde ella se sentaba a menudo, sigo hablando con ella, aunque me sigue ignorando. Ella vino a mi lado, todo lo que sentí fue nostalgia y al mismo tiempo rabia hacia mí mismo. Se lo expresé.
Ella seguía sin responderme, como siempre, pero seguía mirándome y eso me hacía sentir más incómodo, no quiero seguir teniéndola cerca y que no pronuncie ni una sola palabra más que mirarme. Esta situación me sigue atormentando y tengo que hacer algo para acabar con ella de una vez por todas.
Me levanté, me puse frente a ella y le dije "no más, te extraño mucho, por favor perdóname", me di la vuelta y me fui.
Lo primero que hice fue conducir hasta el cementerio, me bajé del coche, me acerqué a la tumba y le dije ''nunca pensé que al bañarme con tu sangre te ibas a quedar conmigo para siempre, veo que no estás acostumbrada a estar sola mi amor, yo tampoco puedo estar sin ti...'' y apreté el gatillo mientras la pistola me apuntaba a la cabeza. Por fin nos encontraremos, mi amada
Aunque nuestros cuerpos siguen inertes, ahora estamos juntos para siempre.... Te he echado de menos.