Día 11: “30 días de poesía” / Ana Enriqueta Terán – Infancia
¡Hola, Hive! Soy , y tuve que hacer una interrupción, por fuerzas mayores, del reto, pero aquí esto de vuelta. Yo sé que soy muy inconstante en los retos o la metas que me propongo, así que esto lo voy a tomar como una meta en este proyecto, ser constante. Siguiendo el conteo, estoy con el Día 11 de mi reto “30 días de poesía”, un desafío personal para retomar la poesía. Este reto, que publico los lunes, miércoles y viernes hasta que complete lo 30 días del reto. Esta es mi manera de reconstruir un hábito de lectura, redescubrir poemas que alguna vez leí y conocer poetas nuevos.
En el Día 1, Bécquer destacó la poesía como un encuentro íntimo; en el Día 2, Nervo me habló de la paz; en el Día 3, con Pizarnik exploré la soledad; en el Día 4, con Cadenas abordó la derrota; en el Día 5, Paz, Pantin y Cadenas me llevaron a reflexionar sobre el tiempo, la identidad y el poder de las palabras; en el Día 6, Montejo me conectó con la tierra y el cuerpo; en el Día 7, Vestrini me llevó a la soledad deshabitada; en el Día 8, Palacios y Gramcko me hablaron del deseo y la cercanía inalcanzable; en el Día 9, Machado me mostró la poesía como compañera inseparable; y en el Día 10, D’Angelo me llevó a Caracas como una ausencia definitoria. Hoy, vengo con Ana Enriqueta Terán, una poeta venezolana, y su poema “Infancia” de Presencia terrena (1949).
No recuerdo en qué momento exacto conocí a esta poeta. Pero sí recuerdo que en alguna ocasión la leí por un breve instante. Tal vez haya sido por recomendación de algún conocido o compañero de la universidad. Al hacer esta lista de acordé inconsciente mente de ella, por eso la traigo a mi reto. Este poema en particular me dejó una sensación de fragilidad, y por esto mismo quiero hablar de él hoy.
Estoy emocionado de compartir esta experiencia con la comunidad de Hive y aprender de sus comentarios. ¿Qué poema te ha hecho sentirte frágil? ¡Cuéntame mientras sigo este camino!
“Infancia” – Ana Enriqueta Terán
Apenas rosa, apenas tallo leve
de buen vivir, apenas mariposa
por la corriente del samán umbrosa
o por la rosa de tranquila nieve.
Jazmín en la cintura por lo breve
y en los ojos comarca silenciosa
y derramado cuervo en la espaciosa
cabellera que el hálito conmueve.
Luminosa presencia sustituida
por desatados ámbitos vitales,
ausente al verde oscuro sometida,
el frágil pecho de incipiente nieve,
el pie con su pequeña flor lejana
y la sonrisa por el aire leve.
(De Presencia terrena, 1949)
“Infancia” representa la infancia como un signo de fragilidad, estableciendo en la rosa y el tallo la efimeridad. La oposición establecida por las imágenes de la mariposa versus el samán umbrosa contrasta la ligereza versus sombra, donde la infancia es un instante que se desvanece ante la permanencia del entorno. La voz poética al nombrar el jazmín, la comarca silenciosa y el cuervo en la cabellera evocan pureza, introspección y vitalidad caótica, mientras que la nieve y el aire leve refuerzan la transitoriedad. La repetición de “apenas” actúa como un eco que subraya la brevedad, configurando un sistema donde la infancia es un destello sometido al tiempo. La voz poética usa estos signos para presentar la infancia como un paisaje etéreo, un texto que se escribe y borra en el movimiento del hálito.
El poema me hizo sentir como si la infancia fuera como una flor frágil y brillante, y que se acaba apenas florece. El poema me llevo a lo fugaz, a lo efímero. Tiene una fuerza de hacerte sentir el transcurso del tiempo en tu cuerpo, a evocar la infancia y recordar lo rápido que pasó el tiempo. Es un poema que deja una sensación viva en el cuerpo. Tengo que resaltar eso, sobre todo.
¿Qué poema te ha hecho sentir la infancia como un destello que se desvanece? ¿Alguna vez un verso te ha llevado a un recuerdo que brilla y se apaga?
Dejo los comentarios abiertos para que compartan sus experiencias y me acompañen en este reto. ¡Nos leemos!
#poetry #spanish #teran #reading #hivepoetry #30DiasDePoesia