MICRORELATO
"Brazos Vacíos"
Aquella tarde parecía diferente, la sombra de la desolación cubría el cuerpo, alma y espíritu de aquella hermosa joven, quién parecía una loba herida lanzando sus aullidos de desesperación y locura.
Caminaba descalza por aquella plaza, su vestimenta estaba impregnada de sangre por las intensas y largas horas en los que sus alaridos brotaban por doquier.
Se sentía más animal que humana y en ese preciso instante pudo percibir la presencia de un cachorro que era tiernamente alimentado por su madre, pero ella solo pensaba en su propia cría, aquella que la muerte le había arrebatado. Al fin de cuentas 2 madres estaban frente a frente, solo que una de ellas lamía el pelaje aún húmedo y la otra destrozada lanzaba al cielo el clamor de su profunda tristeza.
De unos pechos brotaban leche pero el cachorro de 2 patas no estaba y en el otro extremo yacía aquel pequeño animal bajo el cobijo de su progenitora. La vida y la muerte son testigos de la real escena.