Geometría de lo opuesto

En tu luz mi sombra habita,
y en mi calma tu tormenta;
tu risa que me sustenta
cuando mi pena se agita.
La distancia se marchita
si tu abrazo me reclama,
y aunque el miedo reprograma
lo que el coraje sostiene,
tu verdad siempre mantiene
mi duda lejos del drama.
Soy silencio, tú alboroto,
soy invierno, tú verano;
pero al tomarte la mano
se equilibra todo el roto.
Tu ternura es el remoto
que enciende mi claridad;
y en la frágil dualidad
de querernos sin medida,
tu caos ordena mi vida,
mi paz sostiene tu andar.
Eres fuego, yo marea,
tú desbordas, yo contengo;
cuando ardes, yo me vengo
a enfriar lo que golpea.
Mas tu llama me moldea
y mi agua da sentido;
somos borde y recorrido,
dos pulsos que se equilibran:
tu ímpetu que me vibran,
mi calma que te ha elegido.
Soy noche, tú mediodía,
yo me escondo, tú apareces;
cuando mi sombra oscureces
tu claridad me desvía.
Pero en esa geometría
de opuestos que se entrelazan,
tu luz a mi sombra alcanza
y en mi sombra a ti te nombro;
somos frontera y asombro,
dos mitades que se abrazan.
Nota: La foto es de mi propiedad.