ESCENA #7. CUARTO. INT. NOCHE
Loris se encuentra en su habitación tirado sobre la cama boca abajo llorando, mientras aprieta con fuerza su almohada con gesto de devastación. Aun sin quitarse la ropa sucia con la que pasó todo el día y las gomas aún las lleva puestas. En medio de su dolor piensa y habla para sí mismo.
LORIS (DEVASTADO)
Mi abuela no me entiende ni me entenderá. Me castiga injustamente y me quita lo que más amo. Mi mayor entretenimiento es estar sentado viendo un juego, ¿por qué me lo prohíbe?, ¿será que no le gusta el deporte?, pero igual, a mi si me gusta. No tiene nada de malo, no sé por qué se comporta así conmigo.
ESCENA #8. CANCHA. EXT. DÍA
Llega Diego a la cancha del barrio para ver el torneo, camina hacia las gradas y se encuentra a Patricia. La muchedumbre eufórica, pancartas por todos lados y se observan personas con colores de su equipo favorito. La cancha se veía con poca grama verde, casi toda está seca y las porterías se ven oxidadas. La calidad del balón es muy baja. Se ve deteriorado. Los cánticos de la fanaticada se hacían escuchar para animar a los jugadores.
PATRICIA (EXTRAÑADA)
¿Dónde está Loris?
DIEGO (SERIO)
No vendrá.
Patricia voltea y mira a Diego fijamente.
PATRICIA (EXTRAÑADA)
¿No vendrá?, pero Loris no es de los que se pierde un partido.
¿Qué pasó con él?
DIEGO (SERIO)
Su abuela lo castigó por venir al torneo y quedarse hasta la noche. Me dijo que no fuera hasta cierto tiempo a su casa para buscar a Loris.
Patricia preocupada y se queda intranquila con la noticia que le dio Diego.
PATRICIA (PREOCUPADA)
Diego, debemos hacer algo. No podemos permitir que se quede encerrado en su casa, estos torneos no son todos los días y sabes que él ama ver jugar.
DIEGO (SERIO)
Pero ¿qué quieres que haga Patricia?
Lo que yo opine o diga está demás. Somos niños todavía.
ESCENA #9. CUARTO. INT. DÍA
Loris está encerrado en su cuarto, acostado con las manos puestas detrás de la cabeza sin mirar más que el techo; luce triste y resignado. La puerta comienza a abrirse lentamente y él no se da cuenta. Su abuela, Elena se asoma poco a poco y logra entrar al cuarto cuidadosamente, pero Loris al escuchar el sonido de los pasos se asusta y cae sentado rápidamente en la cama.
LORIS (ASUSTADO)
¡Abuela!
ELENA (SERENA)
Tranquilo mi nieto, soy yo. Vine a hablar contigo.
Loris voltea su cabeza un poco hacia su lado izquierdo; le parece rara la actitud de la abuela.
LORIS (EXTRAÑADO)
¿Qué quiere hablar conmigo?, estoy muy triste para escucharla.
ELENA (SERENA)
Vengo a decirte las razones por las que te castigué, pero también quiero escucharte.
LORIS (ENTRISTECIDO)
No sea así abuela, voy a llorar.
ELENA (CURIOSA)
¿Por qué llorar?, aún no he hablado contigo pequeño.
Loris mira a su abuela directamente a los ojos, mientras una lágrima comienza a correr por sus mejillas.
ELENA (TRISTE)
¿Has estado todas estas horas así?
¿Por qué no hablas conmigo y me cuentas lo que te pasa?
LORIS (LLORANDO)
¿Cree que es fácil hablar con usted?, ¿sabe lo que me ha hecho?
Estoy muy triste abuela, amo ver como juegan el fútbol. Me gusta mucho ese deporte y siento como si usted me quitara lo que más me anima, lo que me entretiene, solo porque le molesta que vaya a la cancha.
Entiendo que no le gusten los deportes, pero eso es mi vida y necesito estar allí. ¡Solo quiero ver los juegos!
Los ojos de Elena se aguaraparon. Se encuentran llenos de lágrimas. Ella mira tristemente a su nieto.
ELENA (TRISTE)
¡Me has roto el corazón hijo!
Pero esa no es la razón por la que lo he castigado.
Ese día me molesté porque llegó tarde y no me dijo tampoco hacia donde iba. Perdóname Loris por quitarte lo que más te gusta, solo debes entender que te amo y te quiero proteger.
¡Hagamos algo!
LORIS (CURIOSO)
¿Qué cosa abuela?
ELENA (MOTIVADA)
¿Te gustaría pertenecer a un equipo de fútbol?
LORIS (IMPRESIONADO)
¿Me está hablando en serio?
ELENA (MOTIVADA)
Sí.
Loris de la alegría empezó a saltar fuerte encima de la cama, la sonrisa de su rostro no es común y sus ojos brillan de felicidad. Luego se impulsa y abraza fuerte a su abuela mientras que ella sonríe al ver el cambio de ánimo de su nieto, pero en su mente comienza a pensar cómo hacer para inscribir a Loris en una academia, ya que eran pobres y no tenían muchos recursos.
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