Maravillosa penumbra
Tantos deseos de sumirme en un mundo distinto, de escapar de esta realidad que aburre, que lacera la consciencia, me llevaron a probar todas estas sustancias emanadas de tan simpáticos e inofensivos hongos. Ahora no puedo dejar de probarlos. Y menos cuando conozco más al amor de mi vida en medio de cada éxtasis.
Una noche, en que todo el brebaje y humareda hicieron a mi cerebro agudizar la ilusión, llegaste con tu fina hermosura, cada palabra que emitías era más sensual que la anterior. Nadie puede creerme, pero yo sí puedo ver que eres un regalo de la naturaleza siniestra que me vio tan solo y se le ocurrió recompensarme por hacerme sufrir tanto en mi oscura cueva. Basta con unos cuantos champiñones y aquí apareces, perfecta, con fragancia de bambú, y con acento desconocido para mí.
- ¡Hola! Aquí estoy, como cada noche. Ahora vengo más que antes, o no sé si vivo aquí, a un paso de ti.
- No importa, eres tan hermosa que jamás quiero dejar de mirarte, de conocerte.
- Si me conocieras más profundamente, tal vez no te guste saber que soy una criatura muy obscura.
- No, no digas eso, justo es lo que más me gusta de ti, lo diferente y enigmática.
- ¿Y si te digo que nada de esto es gratuito, que quizá necesite beber de tu sangre para seguir apareciéndome cada noche?
- Te diría que la bebas toda, que, si precisas de un órgano o todos de mí, los tomes, total, ya mi vida es tuya.
- Y ¿si resulta que no soy real?
- ¡Jajaja! Eso sí sería loco. No juegues conmigo.
Voces:
Aumenta el brillo de la imagen, no logro captar bien esa toma del hipotálamo. Algo está pasando que hace que el cerebro se ilumine de un modo diferente, casi como que este demente esté segregando más dopamina, como que el éxtasis se convirtió en enamoramiento. ¿Qué estará imaginando este pobre loco?
- ¿Qué es esto que escucho? ¿Ves a lo que me refiero? Solo en ti encuentro alivio, en tu rostro bonito, en tu voz cálida y amable. Llévame contigo por siempre.
- Lo haré, beberé de tu cuello hasta que no haya más sangre en tu cuerpo.
- ¡Sí, Hazlo, por favor!
Voces: Equipo:
este hombre está convulsionando,
lo perdemos,
sáquenlo del escáner. ¡Demasiado tarde! No tiene pulso
¡Miren su rostro! Murió sonriendo.
Fuentes de imágenes libres tomadas de pixabay.com 1 modificada para el concurso por la autora; 2; 3