📸 Diusmel Machado Estrada
Poeta y narrador cubano (Guáimaro, Camagüey, 1975).
Premio Iberoamericano de Décima Escrita, reconocido por la hondura de su obra poética, que explora el exilio, la memoria y la dignidad humana desde la tradición de la décima y el soneto. Su voz se distingue por la sobriedad formal y la fuerza testimonial, convirtiéndolo en una de las figuras más relevantes de la poesía cubana contemporánea. Foto: Ala Décima
✨ Hechos (VI), de Diusmel Machado Estrada
Poema publicado en la sección Poemas de lunes, Facebook, 20/10/2025.
En afrenta y oprobio sumidos
van los días: ¿a dónde se van
tras la sombra menuda de un pan
y una luna mejor repartidos?
¿Hay europas y estados unidos
para todos? Son tantos... Están
en la fila de gris los que irán
más al sur, los de Dios perseguidos.
Ya los vemos partir sin adioses
ni avisar a sus padres. Partir
en sus naves de olvido veloces;
y sus nubes de humo subir
a escapar de pretéritos dioses.
A morirse sin patria y vivir.
✍️ DME, Guáimaro, lunes 20/10/2025
Un parte de guerra de la intemperie
Este soneto levanta, con economía y temblor, un parte de guerra de la intemperie. Hechos (VI) enumera el exilio cotidiano: la fila gris, el pan mínimo, la luna que algún día será mejor repartida. Es un poema de testigo y de conciencia; no busca adornos sino precisión moral. La forma clásica —petrarquista y sobria— sostiene el vértigo del presente: pregunta, observa, anota. Como quien toma nota de lo que duele, de lunes a lunes.
🍞 El hambre y la justicia: pan y luna
- Pan mínimo: “tras la sombra menuda de un pan” condensa la precariedad: no se persigue el pan, sino su sombra. Hambre como horizonte moral.
- Luna repartida: La utopía de la distribución justa se cifra en la luna: símbolo de lo compartible que aún no se comparte. Nombrar lo inalcanzable es denunciar la realidad.
🌍 Geografía del exilio: fila gris y sur
- Fila gris: Los que “están en la fila de gris” son anónimos, invisibles. La grisura despoja identidades: masa sin nombre antes de embarcar.
- El sur como destino: “más al sur” marca la cartografía dolorosa del traslado. El sur no es brújula sino caída.
- “Los de Dios perseguidos”: Ironía teológica: los preferidos por la ética (los pobres, los vulnerables) son castigados por el sistema.
🚢 Naves de olvido y nubes de humo
- Imagen cinética: “naves de olvido veloces” sintetiza velocidad y borradura. La prisa del éxodo implica pérdida de memoria.
- Humo en ascenso: “sus nubes de humo subir” eleva el residuo: rastro oscuro que el cielo no absorbe.
- Pretéritos dioses: Viejas ideologías, patrias, credos que ya no protegen. Se huye de deidades caducas.
⚰️ El cierre: morir sin patria y vivir
- Paradoja existencial: “A morirse sin patria y vivir” concentra la ética del poema: aceptar la muerte simbólica de pertenencias para seguir existiendo.
- Tono elegíaco-crítico: No hay arenga ni consuelo; hay lucidez. El verso final es firma de realidad: vivir sin la patria que nombraba.
✍️ Oficio y dicción: de poeta a poeta
- Sobriedad deliberada: Diusmel prescinde de arabescos; el poema trabaja con núcleo duro de sentido.
- Preguntas como ética: Las interrogaciones no son retórica vacía; son método. Interrogar es negarse a naturalizar el oprobio.
- Serie y crónica: El título “Hechos (VI)” inscribe la pieza en una secuencia: crónica mayor de la intemperie. Lunes a lunes, la poesía asume la tarea del notario moral.
📌 “Hechos (VI)” es un soneto de precisión moral: pone frente a nosotros la economía de la pérdida y la obstinación de la vida. Con forma clásica y dicción sobria, Diusmel Machado Estrada convierte el exilio en un hecho que se oye y se ve: pan mínimo, luna justa, fila gris, sur, humo, dioses viejos. La paradoja final —morir sin patria y vivir— no busca resolver: exige mirar sin distraerse. Poema y parte de guerra; elegía y acta. De poeta a poeta: aquí hablar es contar bien los hechos. Y contarlos duele.
Escoger este poema para cerrar el año (no la Sección) anima, nos da vigor y altura en la mitad del camino del dolor, del dolor moral más que físico, cuando La Poesía —dama veleidosa y coqueta— se deja atrapar. Y en Cuba la poesía también duele… al final de un año.
🪞 Leer “Hechos (VI)”en el presente cubano es enfrentarse a un espejo incómodo. El soneto no habla solo de los que parten: habla de nosotros, de los que quedamos en la fila gris, de los que seguimos buscando un pan que se multiplica en la sombra y una luna que nunca se reparte del todo.
Hoy, cuando la isla se desangra en migraciones silenciosas, cuando los jóvenes se marchan sin despedirse, cuando las casas se llenan de ausencias, el poema de Diusmel Machado Estrada nos recuerda que la poesía no es evasión, sino registro. Que el verso puede ser un acta notarial de la pérdida, un documento que nombra lo que la propaganda calla.
La imagen de las “naves de olvido veloces” es metáfora de vuelos y balsas, pero también de la memoria que se disuelve. El humo que sube es el rastro de lo que se quema: proyectos, amistades, familias. Y el sur, ese destino que se repite, es la geografía del despojo.
El cierre —“A morirse sin patria y vivir”— es quizás la frase más dura y más lúcida de nuestro tiempo. Porque vivir hoy en Cuba es aceptar que la patria se ha vuelto un lugar de intemperie, y que muchos solo pueden existir fuera de ella. La poesía, entonces, no consuela: constata. Y en esa constatación nos obliga a mirar de frente lo que somos, lo que perdemos, lo que aún resistimos.