Hola, hivers✨
Bienvenidos a mi blog y gracias por la visita.
Hay en mi pueblo una inmensa casa verde donde acuden a diario personas hasta de otras localidades.
Y esto ocurre por un motivo específico, allí venden todo tipo de medicinas naturales elaboradas a base de yerbas y aceites extraídos de plantas.
Esta farmacia, creada por el Dr. Rodolfo Arencibia, académico y médico apasionado por la medicina naturales, es un proyecto cubano dedicado a revivir la medicina herbal tradicional mediante innovación científica.
Este sitio se ha convertido en la salvación de muchas personas dada la escases de medicamentos que hay en las farmacias estales del país. Si, porque en las farmacias particulares puedes encontrar de todo, pero a precios desorbitantes que muy pocos pueden cubrir.
En su interior supe, por referencias de una trabajadora del local, que fue nombrado así en honor a Flora, la abuela del doctor Arencibia, una herbolaria tradicional que siempre buscó preservar la herencia multicultural cubana influenciada por indígenas, españoles, africanos y asiáticos, aplicando la ciencia moderna.
Ubicada en Punta Brava por encontrarse en las periferias de la ciudad y por su baja contaminación y proximidad costera, ideal para cultivar plantas medicinales.
No hay puntabravense que no halla visitado este lugar. Muchas veces, yo misma he ido a la Botica en busca de alguna medicina para mí o para otras personas que conozco y saben del sitio. En más de una ocasión me ha tocado hacer de mensajera (obras de caridad) para llevar medicinas a conocidos en otras partes de la Habana.
La Botica de la abuela tiene un museo de plantas medicinales (único en Cuba, nombrado Valentino Mercati por el cientifico italiano quien es patrocinador del proyecto).
Además, cuenta con un laboratorio para el procesamiento y confección de todo lo que allí se oferta a precios muy módicos.
La materia prima que utilizan es fresca y proviene de fincas cercanas, esto garantiza la calidad.
Elaboran más de 60 productos que incluyen: Antiinflamatorios a base de salvia,limoncillo y romero; Sedantes a base de manzanilla, menta y pasiflora; Sazonadores a base de orégano, albahaca y ajo; Anticararrales a base de majagua, copal y cordobán; Diuréticos a base de palo de brasil, guisaso de caball, llantén y anamú; Salud circulatoria a base de Naranja y caléndula, entre otros. También ofertan la miel, un producto muy útil y demandado por la población.
La botica de la abuela es una opción natural para la cura de nuestros males del cuerpo y hasta del alma, una muestra de la resiliencia y creatividad del cubano por fusionar herencia e innovación ante los grandes desafíos económicos de estos tiempos.
Texto e imágenes de mi propiedad
GRANDMA'S PHARMACY
Hello, Hivers✨ Welcome to my blog and thank for the visited.
In my town, there’s a huge green house where people come daily, even from other towns.
This happens for a specific reason: they sell all kinds of natural medicines made from herbs and oils extracted from plants.
This pharmacy, created by Dr. Rodolfo Arencibia—an academic and physician passionate about natural medicine—is a Cuban project dedicated to reviving traditional herbal medicine through scientific innovation.
This place has become a lifeline for many people due to the shortage of medicines in the country’s public pharmacies. Yes, because private pharmacies have everything, but at exorbitant prices few can afford.
Inside, I learned from a worker there that it was named in honor of Flora, Dr. Arencibia’s grandmother, a traditional herbalist who always sought to preserve Cuba’s multicultural heritage—influenced by Indigenous, Spanish, African, and Asian traditions—by applying modern science.
Located in Punta Brava for its position on the city outskirts, low pollution, and coastal proximity (ideal for growing medicinal plants),
there isn’t a single local from Punta.
Brava who hasn’t visited this place. I myself have often gone to La Botica looking for medicine for myself or others who know about it. More than once, I’ve acted as a messenger (charity work) to deliver medicines to acquaintances in other parts of Havana.
Grandma’s Pharmacy houses a medicinal plant museum (unique in Cuba, named "Valentino Mercati" after the Italian scientist who sponsors the project).
It also has a laboratory for processing and preparing everything sold there at very affordable prices.
The raw materials they use are fresh and come from nearby farms, ensuring quality.
They produce over 60 products, including:
- Anti-inflammatories based on sage, lemongrass, and rosemary;
- Sedatives based on chamomile, mint, and passionflower;
- Seasonings based on oregano, basil, and garlic;
- Cold remedies based on majagua, copal, and cordobán;
- Diuretics based on Brazil wood, horseweed (Conyza canadensis), plantain, and anamú;
- Circulatory health blends based on orange and calendula, among others.
They also offer honey, a highly useful and sought-after product.
Grandma’s Pharmacy is a natural option for healing our body’s ailments—and even those of the soul. It stands as a testament to Cuban resilience and creativity in blending heritage and innovation amid today’s great economic challenges.
Text and image are my property
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