Museo Callejero.
Las calles se transformaron en un museo, el museo de libre expresión entre tanta restricción y estoy hablando del graffiti, de cómo este arte llega a decorar las paredes de mi pueblo.
Trabajos simples como estos de graffiti los cuales en ocasiones se realizan por simplemente mantener un respeto mucho más allá de un estatus o alguna moda esa siempre ha sido la base que ha impulsado este arte y esta cultura para mi persona es bastante agradable y un buen sentimiento que motiva bastante observar mi trabajo y distintas lugares y mucho más si hablamos de la actualidad y sus redes sociales.
Hay trabajos de otra calidad muy distinta que Se realizaron hace ya una década y que fueron borradas y olvidadas con el tiempo pero ahora es más común y mucho más normal tomarle fotografías a este tipo de arte y subirlo a las redes sociales.
Para muchas graffiti es algo simplemente efímero ya que no considero que en la actualidad hayan personas que detecten y les incomode a altos nivel este tipo de arte sé que en otras ciudades el vandalismo del graffiti está muy vivo y en unas ocasiones dañan lugares públicos importantes pero acabo de destacar y recalcar que acá en el pueblo donde vivo este arte es muy escaso y que actualmente soy el único que lo sigue realizando.
Mi galería Callejera llegó a las redes.
Cabe recalcar que hoy en dia es mucho más fácil compartir este tipo de trabajo gracias a las redes sociales, en cierta parte se sigue manteniendo esa pregunta y anonimato sobre quién realiza estos trabajos pero sin pena alguna y sin ningún tipo de miedo he compartido todos los trabajos que realizo en distintas plataformas no solamente para mostrarme el mundo sino para también inspirar a otras personas ya que el arte no debe ser considerado algo malo y mucho menos el graffiti yo que la cultura urbana nos representa a muchos de nosotros.
Social;