Buen día ejército de Dios, hoy la palabra nos revela en Hebreos 11:1:
"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve".
Querido hermanos, La fe es certeza y convicción. La fe es la certeza de las cosas y la convicción de los hechos. No hay nada subjetivo aquí. La certeza y la convicción son concepciones fuertemente racionales y objetivas. Las cosas y los hechos son realidades concretas y verificables. Por lo tanto, la verdadera fe no flota en el mar de la nada, sino que camina firme y decididamente sobre la base sólida de la verdad.
La fe no camina por el sendero resbaladizo del racionalismo humano, sino por los senderos rectos de la revelación divina.
La fe no duda ni vacila. Su oxígeno es la certeza. Su esencia es la convicción. La fe ve más allá de los ojos. La fe sabe más allá de la razón.
La fe toca lo que está más allá del alcance de las manos. La fe se apropia de lo que es imposible para los hombres. La fe es el combustible de los creyentes, que son salvos por la fe, viven por la fey ganan por la fe.
Dios te bendiga más.