Juegos Horrendos
Sus ojos se achican,
se adaptan al tamaño de las naves,
son muchas.
Cada una va soltando hombres minúsculos,
sus dedos vuelan en el teclado,
en la pantalla se desliza una mancha roja,
una y otra vez.
Es la sangre derramada por los soldados en combate.
La música reitera sus monótonos acordes.
Vuelven a acomodarse nuevas tropas.
Sus ojos se preparan.
Las aniquila de nuevo en un barrer de dedos.
La misma manchas de sangre inundan el monitor.
Es el jugar a la muerte,
la ajena,
la irreal.
Ahora, la madre grita.
Balcones completos caen a la calle,
el fuego destructor se esparce sin parar.
Hasta el hombre fuerte llora.
La sangre real supera lo virtual.
Sus ojos se agrandan.
No aceptan el horror ni el sonido despiadado de los proyectiles.
Son muchos.
Esquirlas de terror crean su propio sonido,
música horrenda.
Es el horror sangriento de la guerra.
Los soldados y civiles enfrentados sin botón de reinicio.
Los dedos vuelan por doquier.
Sus ojos se cierran.
Esta es mi participación para la invitación de , la cual se puede leer [aquí.]
(@felixgarciap/initiative-lyric-poetry-contest-edition-e8aa2685b59e7)
Mi contenido es original