Hace unos días nos trajo en la comunidad #Humanitas un video acerca de la Riqueza Material y Espiritual una interesante reflexión acerca de la riqueza y cómo esta se representa verdaderamente, y no a través de elementos que en lugar de enriquecernos nos consumen o esclavizan, física o espiritualmente.
En este post intentaré, desde mi punto de vista, abordar este tema desde el punto de vista humanístico. No soy filósofo, pero me parece que todos llegamos a este tipo de reflexiones alguna vez en la vida. La riqueza es, según mi visión, algo a lo que todos podemos acceder, alcanzar cierta prosperidad o sustento siempre que se den algunas condiciones previas.
Pero debemos enfatizar que la riqueza no es lo que solemos imaginar. Para mi la riqueza es algo que nos hace elevarnos, o dicho de otra forma, no nos hunde en problemas o efectos negativos. La riqueza material es eso que podemos decir que es nuestro, y puede ser útil tanto para ayudarte a ti mismo como a otros.
La riqueza espiritual va más allá de lo material o físico, pero podría decirse que es todo aquello que nos hace sentir plenos, completos, emocionalmente fuertes o estables. Tanto para lo material como para lo espiritual, podemos ver que la riqueza se trata de algo que nos hace "completos" de alguna forma u otra, no nos hace dependientes de un elemento externo. Nos empodera, nos otorga el poder de influenciar positivamente a los demás.
Todo esto nos dice que la riqueza va ligado a algo que nos hace potenciar nuestro ser, o de alguna forma, hacer que seamos personas más capaces de influenciar al mundo, sobre todo si esa influencia es positiva. Lo podemos ver acá en #Hive, las cuentas con mayor riqueza económica (Hive Power), son las que pueden utilizar su influencia para dar votos de alto valor a creadores de contenido.
Anteriormente hablamos de "condiciones previas", y con eso me refiero a lo que todos comúnmente conocen como disciplina, pero que también podríamos relacionar con otras cosas. también nos hablaba del endeudarse para comprar cosas que quizás no necesitamos, quizás solo para aparentar tener riqueza material ante los demás.
Esta "riqueza falsa" podría decirse que es producto de acciones o paradigmas que nos hacen esclavizarnos o atarnos a algo superficial. Es precisamente esto lo que nos hace, con el tiempo, fracasar o terminar colapsando ante todos los problemas que se vienen acumulando. Comprarse una casa, un auto, un teléfono, cualquier cosa, a través de dinero prestado (deuda) es riqueza que aparentemente posees, pero que al final te sujeta a la dependencia de otra cosa, y al final, te das cuenta que eso que parecía brillar y crees que te aporta bienestar, en el fondo era algo vacío, superficial, sin "sustancia".
No digo que todos los préstamos sean malos, quizás hayas recurrido a alguno alguna vez en tu vida, y lo hiciste responsablemente, te sirvió para hacer algo positivo. Pero hacerlo crónicamente, o quizás de manera sistemática en la sociedad, lleva a lo que todos conocemos como consumismo.
Esto nos lleva a otro tema, ya que lo de la riqueza da mucha "tela que cortar". ¿Es el ser humano por naturaleza consumista o es el sistema el que te hace ser consumista? Mucho se habla acerca de la publicidad, los mensajes subliminales, la propaganda de los medios que te hace creer que necesitas algo y debes comprarlo ya, fomentando vicios o el placer fácil.
Pero también podríamos preguntarnos ¿Acaso el ser humano promedio es tan inocente o fácil de manipular que hay que "cuidarlo" de esa publicidad engañosa? ¿Debe haber un Gobierno o Estado fuerte que "cuide" a los ciudadanos del consumismo o la sociedad es incapaz de fomentar en sí misma valores que la alejen de esos vicios?
Otro aspecto a tener en cuenta, es que las sociedades estereotípicamente más consumistas (Estados Unidos, por ejemplo), tienen sistemas económicos basados en la deuda, en donde el mismo Gobierno fomenta este modelo. Y mucho influye también la cultura, es decir, la influencia de tradiciones, la religión, educación, etc. Si existe en la sociedad instituciones que fomenten el ahorro, la educación financiera, etc., pues habrá menos propensión de cada individuo en caer en el consumismo.
En el fondo, la riqueza (verdadera) se relacionaría con lo que nos hace crecer, generar ingresos en lugar de endeudarnos o quitarnos más de lo que nos da. Hacernos crecer como personas, en lugar de tener comportamientos poco efectivos que nos hacen daño emocional y espiritualmente. El mundo está lleno de cosas que nos pueden hacer fijarnos solo en lo superficial, y olvidarnos de lo más importante, es tarea de cada uno encontrar la verdadera riqueza.
Gracias por compartirnos tu reflexión, y también a
quien también escribió un post muy interesante al respecto de la felicidad. Saludos!
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