La pérdida de información histórica sin replica es un tema por el cual la humanidad ha pagado caro; cientos de libros e información relevante se ha perdido a lo largo de los años sea por incendios accidentales; persecución de la iglesia o nulo cuidado al momento de conservar algún documento.
En situaciones así, la era digital; hace de las suyas, ayudando a la preservación de información histórica relevante.
Cuantos historiadores y arquitectos; darían lo que fuera por recorrer los pasillos de la biblioteca de Alejandría; pues en el incendio que la consumió.
Fue uno de los mayores desastres culturales de la antigüedad, este incendio destruyó una inmensa colección de papiros, entre ellos, seguramente, numerosos planos arquitectónicos de las grandes ciudades del mundo antiguo.
La conservación digital de planos trae consigo la posibilidad de analizar la obra de un autor, un punto importante si eres estudiante y quieres mejorar tus habilidades en diseño; basándote en los trabajos y premisas arquitectónicas de cierto Arquitecto.
A pesar de que la tecnología llego para ayudar en la conversación de información histórica relevante; no todo es color de rosa.
¿Preservación o apropiación?
Ciertamente softwares de dibujo arquitectónico como lo son AutoCAD; llegaron para facilitar el proceso de digitalización de planos arquitectónicos; sin embargo, una de las posibles disyuntivas de este proceso de conservación es la posibilidad de que dicha información se convierta en una fuente de lucro para su dibujante mas que para el autor mismo de la obra.
Esto me lleva a una pregunta importante.
¿Es ético comercializar los planos digitalizados de un proyecto sin el consentimiento de los titulares de los derechos?
En internet existen cientos de fuentes de información relacionadas a planos arquitectónicos y aunque muchos proyectos son monetizados por sus autores. (Tanto estudiantes como profesionales del área); una práctica totalmente valida.
Sin embargo, también es posible conseguir planos arquitectónicos de proyecto de alto valor cultural; siendo comercializados por sus dibujantes; se entiende por un lado que deseen monetizar el tiempo invertido en la digitalización del proyecto; pero no es justificable la acción pues la mayoría de las veces, la comercialización de estos proyectos se realiza de forma clandestina y sin el permiso de sus autores originales. (Los creadores del proyecto); pero el cual, personas se lucran del trabajo creativo de otras.
¿Cómo evitar la explotación comercial de un patrimonio cultural?
Dos posibles soluciones podrían ser:
- Registro de planos: Incentivar a los arquitectos y proyectistas a realizar un registro de planos como obras protegidas por derecho de autor; de forma tal que los autores puedan reclamar la propiedad intelectual sobre sus creaciones.
- Marcas de Agua Digitales: Esto para evitar el plagio y dificultar la distribución no autorizada, permitiendo que se puedan usar los planos únicamente con fines educativos; lejos de todo propósito comercial.
A lo largo de los años, las obras de muchos arquitectos no ha sido reconocida por falta de información y registro; es hora de reconocer el trabajo de esos constructores invisibles que ayudan a transformar la ciudad, un edificio a la vez.
¿Qué opinas tú sobre la digitalización de planos arquitectónicos?
Te leo en los comentarios.
Si has llegado hasta aqui, Muchas gracias! :) Te debo una galletita.
Te invito a participar en las iniciativa "Un tema para cada día" de la comunidad @/Humanitas.