El domingo caminabamos por una plaza cercana a casa, sin razón alguna simplemente mirar un poco lo verde 🌿 de los árboles y distraernos observando las personas pasar, mirar a las aves y a las iguanas que habitan la plaza. Que estaba realmente verde, las lluvias han surtido efecto.
Noté que habían muchos, pero muchos hormigueros y pensé en lo terrible que debe ser una lluvia torrencial para las pequeñas hormigas, no soy entomólogo, pero, el sentido común me dice que deben construir sus colonias con algún sistema que les permita sobrevivir a inundaciones...
Ese pensamiento me llevo a considerar, que aunque las hormigas no sepan de filosofía, creo que podemos aprender alguna lección estoica de ellas.
Se supone que las hormigas como todos los animales tienen un instinto que los lleva a comportarse de cierto modo, las hormigas construyen sus hormigueros basándose en la información heredada generación tras generación en su configuración de ADN🧬, actúan sobre lo que pueden ejercer control, mas no, sobre lo que no tienen control, pero se preparan para lo peor.
No tienen control sobre el clima, aunque puedan percibir indicios o señales ambientales que les permite predecir o saber cuando va a llover, no pueden impedir que llueva, por lo que simplemente aceptan la lluvia como una posibilidad más. Aunque si se preparan para lo peor, como una suerte de Premeditatio Malorum.
Quizá, esas dos cosas podamos interpretar de las hormigas y sus colonias.