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Una de las últimas iniciativas de la comunidad de humanitas trata sobre el papel de las humanidades en la formación de ciudadanos críticos. Dada la riqueza de las palabras en español, ya podemos ver la importancia del tema pues se trata de algo crítico, esto quiere decir, algo definitorio en lo que respecta a lo que son las ciencias humanísticas, en efecto, si las humanidades no nos ayudan a formar conciencia y a tener criterios sobre la realidad que nos circunda, para qué nos sirven? Su papel en la formación de ciudadanos críticos lo consideramos sumamente central y necesario, de manera especial en nuestros tiempos, cargados de tantas ideologías y avances o desarrollo diversos, que engrandecen a la humanidad.
Una de las cosas que nos ayudan las humanidades y que es central en todo lo que es la formación de la conciencia de los individuos es que nos ayudamos a poner en primer lugar de nuestras reflexiones y propuestas a la persona. Y esto no es algo sin importancia, todo lo contrario, es aqui donde las humanidades nos muestran la gran incidencia positiva que pueden tener para que todo tipo de progreso, tecnológico, científico, económico, entre otros, redunde realmente para el bienestar del ser humano.
Al respecto una imagen a la cual con regularidad acudo para exponer esto es que los progresos actuales, sin quitar el mérito a las bondades que tienen, pueden estar creando una humanidad externamente poderosa pero vacía por dentro, es decir, sin una real profundidad o trascendencia más allá de lo que superficialmente podemos observar. De esta manera, las humanidades serían en este caso como los rieles del tren, que ayudan a que todo pueda confluir hacia una dirección específica o, con otras palabras, dar una orientación a todo, hacia la realización integral del ser humano, y no sólo en un aspecto de su existir.
De aquí inferimos otro punto que ayuda a la función crítica de las ciencias humanísticas, y es que nos mueven a tener un análisis un poco más objetivo de la realidad, a liberarnos de prejuicios y apuntar más hacia una visión holistica de lo que nos circunda, pues, ya no se trata de hechos aislados sino de la conexión de los mismos con la persona. Eso lo podemos ver en los estudios humanísticos sobre la historia donde no solamente son importantes los relatos de acontecimientos sino las personas que están detrás de los mismos, y más aún, el impacto y valor que acciones humanas particulares han tenido para la posteridad.
Las humanidades, entonces, ayudan al desarrollo del ser humano como un ser crítico, esto es, capaz de tener y formarse en sus propios criterios. De tener un juicio personal sobre las cosas, distintas realidades e incluso acciones humanas determinadas. Esto es algo que, por ejemplo, también procuro implantar en mis alumnos de filosofía porque, al final, esta disciplina no se trata solo sobre conocer lo que han dicho otros filósofos sino ayudarnos a tener una filosofía personal, si se quiere, una filosofía de vida que configure nuestra visión particular sobre toda la realidad que nos rodea.