Luego del periodo de vacaciones (agosto-septiembre), la comisión para la creación de la licenciatura en Filosofía de la UCLA, de la cual formó parte, nos hemos enfocado intensamente en la revisión del proyecto que presentaremos. Hemos trabajado tanto en la redacción de la propuesta como en la selección de los coordinadores académicos.
Además, ya hemos presentado la malla curricular completa. Ha sido una experiencia sumamente enriquecedora, que refleja la importancia creciente de las ciencias humanas en el ámbito académico. En particular, estamos trabajando arduamente para recuperar la presencia de la filosofía en los centros de estudio, ya que esta disciplina constituye el fundamento del pensamiento crítico y el conocimiento humano.
Por ello, me complace compartir con ustedes algunos de los aspectos más destacados de este proceso, que evidencian la pertinencia y necesidad de esta nueva carrera universitaria.
En primer lugar, nos ha llamado la atención la sólida base teórica y el marcado enfoque social que se le ha otorgado a esta carrera. Respecto al aspecto social es muy interesante la definición de las áreas a abarcar: crítica y creación, filología y docencia e investigación
Esta división no solo refleja una clara intención de vincular la academia con la sociedad, sino que también permite una gran flexibilidad en la formación de los estudiantes. Al evitar una estructura rígida por menciones, la carrera ofrece la posibilidad de adquirir una visión holística de las humanidades, al tiempo que permite a cada estudiante profundizar en los aspectos que más le interesen.
Es por ello que se resaltó el componente de implicación positiva en la sociedad del egresado, pues el saber humanístico, en última instancia, beneficia tanto a la persona como a su entorno. Por otra parte, el desarrollo del marco jurídico resultó igualmente interesante, ya que la legislación venezolana, además de establecer el derecho a la educación, fomenta la creación de centros e instituciones dedicados al cultivo del conocimiento y al desarrollo personal. Esto es especialmente relevante en el caso de disciplinas como la filosofía, que a través del análisis de diversas temáticas y problemas, contribuye significativamente al crecimiento humano.
Al respecto, quisiera destacar una anécdota del capítulo dedicado al estudio de factibilidad que nos llamó especialmente la atención. En una encuesta realizada a 65 personas, se les preguntó sobre su interés en la materia. Los resultados fueron reveladores: la mayoría mencionó el crecimiento personal y el desarrollo profesional como sus principales motivaciones, dejando en un segundo plano cualquier expectativa de rendimiento económico. Esta genuina búsqueda del conocimiento por sí mismo, más allá de beneficios tangibles, es sumamente interesante.
Aquí es donde la Web3 y la tecnología blockchain pueden revolucionar las cosas. Al permitir que los individuos sean propietarios de su propio conocimiento y demostrar esta propiedad de manera verificable, estas tecnologías abren la puerta a una monetización justa y equitativa. Además, la resistencia a la censura que caracteriza a estas tecnologías.
Podemos imaginar un futuro donde los investigadores en humanidades puedan monetizar sus trabajos, creando así mercados digitales donde sus ideas puedan ser valoradas y recompensadas de manera justa. Esto no solo permitiría financiar proyectos de investigación, sino que también fomentaría la colaboración y la difusión del conocimiento a nivel global.
No podemos concluir este escrito sin hacer referencia a una figura que consideramos fundamental en la base teórica de nuestro proyecto. En Venezuela, contamos con un rico legado de pensadores como Andrés Bello, Lisandro Alvarado y Luis Razetti. Sin embargo, hemos querido destacar al doctor José Gregorio Hernández, quien representa una contraposición a las corrientes filosóficas que enfatizan únicamente la razón pura.
El doctor José Gregorio Hernández, gracias a sus profundas raíces cristianas, nos invita a complementar la razón con la fe, proponiendo una apertura entre ambos ámbitos. En su obra "Elementos de filosofía", busca precisamente acercar esta visión a un público más amplio. Creemos que esta figura es un ejemplo inspirador para los venezolanos, ya que encarna la búsqueda de una sabiduría integral que abarca no solo la razón, la ciencia y la tecnología, sino también la trascendencia.
Es fundamental que los venezolanos nos sintamos orgullosos de contar con pensadores de la talla de José Gregorio Hernández, quienes nos muestran que es posible conciliar la búsqueda del conocimiento con la búsqueda del sentido de la vida. Al incluir a Hernández en nuestro proyecto, buscamos rescatar esta rica tradición filosófica venezolana y contribuir a la formación de ciudadanos críticos y reflexivos.