Creo que es muy importante aprender a valorar de las cosas cotidianas. Solemos reparar en algo generalmente cuando ya no está y nos hace falta. Sin embargo, creo que también es provechoso almacenar vivencias agradables. La vida es dinámica y sigue su curso, lo queramos o no. Por tanto aprovechemos esos instantes y personas que nos hacen bien y disfrutemos de ellos en el ahora.
RE: Huellas: Reflexiones desde el banco de la iglesia.