El equilibrio entre el hedonismo y ascetismo tiene una línea delgada y es hacia donde el ser humano se dirige para encontrarse consigo mismo porque, independiente a... busca una balanza constante dentro de sí, dentro de ese Marqués de Sade o de ese Schopenhauer interno que tenemos dentro.
El sexo da placer eso es innegable, sin embargo, también llega a hartar (como todo aquello que conseguimos para obtener bienestar y así tapar orificios del corazón relacionados con la pasión, el amor, la pareja, la vida), y más si existen desconexiones almáticas que no se han arreglado, cuentas sin saldar y un presente algo revuelto. Suele decir mi marido que a través del sexo no se pueden solucionar los vacíos existenciales, sino que la persona se sigue hundiendo más en sus arenas movedizas hasta que aparecen los estados depresivos, como mínimo.
Considero que el sexo en sí mismo, aquel que produce segundos de orgásmicos que luego se van, no es el que da la conexión profunda porque es algo fisiológico, corporal, natural, hormonal, efímero, sino que son aquellas las emociones, deseos, y sentimientos vertidos dentro de la esfera de ese tipo de placer los que nos generan bienestar y ganas de más encuentros de intimidad con el ser amado.
Creo que los tabúes acerca sexo siempre existirán en la media de la sociedad (con excepción —como suele decir mi mamá—, de quienes trabajan en la industria del porno y el trabajo sexual consentido), sobre todo porque como seres humanos preferimos conservar la intimidad guardada en un cajón para que sea el postre solo entre dos.
De nosotros depende dar —sin recelo ni vergüenza—, un punto de vista desde la experiencia para quien nos pregunte o confíe algún asunto de índole sexual, y, si no se puede resolver la duda o problema por consejo empírico hasta de Google, recomendar a un especialista en el área de la sexología no está de más.
Me gustó tu reflexión sobre los placeres de la vida, yo también los disfruto.
Gracias por la recomendación musical y por la oportunidad de compartir unas palabras contigo.
Saludos.
RE: El placer: ¡Que nadie te juzgue por disfrutar!