El escribir este post para el reto top 5 de la Radio me llevo a formularle a mi familia la siguiente pregunta ¿Hay primavera en Venezuela? Sus repuesta fue unánime nooo aquí no hay estaciones. Muchas personas tienen la errada creencia que en nuestro país no tenemos primavera, quizás porque la miden por los patrones de la forma como se presenta en Europa o Norte América. Los libros, el cine y la televisión han forjado en la mente de los latinos esquemas culturales muy rígidos. Resulta que en todas aquellas regiones del mundo ubicadas al norte de la línea ecuatorial en el periodo comprendido entre el 20 de Marzo y el 20 de junio celebran la primavera. El solsticio de primavera marca su inicio.
Venezuela está ubicada geográficamente al norte del sur, en la denominada franja inter tropical del planeta. Esta ubicación nos permite tener el fenómeno de una pequeña diferencia entre la duración del día y la noche durante el año así como una pequeña variación en su temperatura.
Sin embargo, el impacto de esta estación en la vida de cada ser vivo es muy notorio y de gran significancia para la continuidad de las especies. La gran mayoría de las especies de plantas tropicales que nacen de manera silvestre en nuestras montañas y llanos tienen su periodo de crecimiento y floración. Igual sucede con muchos de los mamíferos autóctonos que inician su temporada de celo y monta en este periodo para lograr que sus crías nazcan en los meses de lluvia.
En respuesta a mi interrogante, les dije : Acaso no es en esta época que nuestro árbol nacional tiñe de oro sus tallo con una hermosa coloración amarilla, y nos emocionamos cuando vemos un Araguaney (Handroanthus chrysanthus ).
En tiempos de cuaresma, en los días de la semana mayor nuestros bosques se visten de nazareno cuando el Apamate (Tabebuia rosea), llena los bosques y sabanas tropicales con su hermosa flor de color lila y empiezan su llamado de agua.
Otro que aporta su colorido en esta fiesta primaveral es el Bucare noble árbol tropical (Erythrina poeppigiana) quien con su flores anaranjadas contagia de alegría el paisaje.
Pero, esto no ocurre solo a los grandes arboles que están en su mayor grado de desarrollo, belleza o energía. Sino que a nivel del suelo muchas especies rastreras también muestran su homenaje a la primavera y su disposición a la reproducción de sus especies.
A nivel del suelo del llano venezolano, en el ecosistema de sabana, casi que arrastrando sus pasos se desarrolla una planta de origen Asiática que como buena migrante ha hecho suyo la tierra que le brido cobijo. La conchita azul, gallito de la felicidad** (Clitoria ternatea)** entre otros nombres que nuestros llaneros le han dado, es una planta que sirve de alimento para el ganado, es una forrajera que da valiosos aportes de proteína y de materia seca en estos meses en los cuales el inclemente sol castiga a otras plantas que sirven de sustento a nuestras vacas.
La conchita azul también presenta distintos colores y tamaños, su presencia en los potreros de pastoreo es recibida con alegría y un poco de picardía por los hombres del campo porque su flor simboliza la esencia misma de la primavera.
"La juventud es la primavera de la vida"