Para los docentes de cualquier universidad pública del país la posibilidad de adquirir una vivienda es un sueño, porque desde hace años los mecanismos que tenían para adquirir una vivienda que eran los préstamos a largo plazo de las cajas de ahorro ya no existen.
El presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes explicó en entrevista para mí equipo de trabajo, que desde que se les impuso a las cajas de ahorro la imposibilidad de abrir cuentas en el exterior para respaldar los ahorros de los profesores y los obligaron a dejar el dinero en las cuentas nacionales, con las reconversiones monetarias esos ahorros desaparecieron.
Los profesores universitarios venezolanos cada día sufren más las consecuencias de devengar sueldos inferiores a los $12 USD mensuales. Un estudio realizado por Aula Abierta reveló, que más del 68% de los docentes obtienen ingresos adicionales al sueldo que reciben de la universidad para poder cubrir sus necesidades básicas.
Actualmente, los académicos que no cuentan con otra fuente de ingreso por trabajos que realicen fuera de la universidad como economía informal, libre ejercicio de su profesión e incluso remesas familiares están en situación de pobreza extrema.
“Desde hace muchos años el gobierno nacional ha venido emprendiendo una política de destrucción del poder adquisitivo del salario y de todo el mecanismo de seguridad social que durante años se construyó para apoyar no solamente al profesorado sino a todos los universitarios" afirmó Virgilio Castillo, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes (APULA).
Consecuencias a la salud física y mental
La quiebra económica de los universitarios ha acarreado consigo problemas en su salud física y mental. Sus dietas se caracterizan por ser carentes de proteínas, solo existen los carbohidratos.
El gremio aseguró que se mantienen apoyando permanentemente a muchos profesores que están atravesando situaciones muy difíciles en torno a la imposibilidad de abastecerse de alimentos lo cual ha deteriorado su salud significativamente.
“No hay posibilidad de que los organismos que anteriormente manejaban las situaciones de salud lo hagan, ya que actualmente no existe la capacidad económica para financiar estos temas” aseveró Castillo.
Vejez no digna
Los jubilados son los más afectados por la precarización de la seguridad social, debido a que esto ha generado una gran desatención, especialmente en el tema de salud, que es tan fundamental para los adultos mayores que son quienes más padecen enfermedades y requieren atención.
El Instituto de Previsión Social de la ULA no cuenta con recursos desde hace tres años aproximadamente, que el gobierno no les envía recursos ni para el funcionamiento ni para programas de atención de salud. “Es un crimen por parte del Estado en contra los profesores al dejarlos sin servicio de salud”.
Educación en riesgo
Para Virgilio Castillo, el hecho de que la mayoría de los profesores estén trabajando en otras actividades para poder sobrevivir conlleva a que de existir un retorno total a las aulas con horarios que impidan o choquen con ello preferirán abandonar la universidad.
“Ocurrirá una diáspora enorme peor que en los últimos años, nadie por subsidiar la educación va a sacrificar su vida”. Ante esto, considera que deben generarse alternativas en la universidad para permitirle al profesor cumplir tanto con el trabajo académico como con el trabajo fuera de aula.