De las festividades del año que realmente disfruto y me gusta, es navidad y es que diciembre es uno de los meses más bonitos del año. Luces, brillo, decoraciones, amor y unión en el ambiente, pero además de todo eso ¡La Comida! Y sí, yo amo comer 😏🤣.
Comenzaron las cenas navideñas, el Miercoles 10, celebré 3 cosas: El cumpleaños de mi mamá, el día internacional de los Derechos Humanos y una cena entre amigas. Así que fue un día genial y además cargado de emociones por lo del premio Nobel de la Paz. Un día que aunque era entre semana, pude estar junto a mujeres que aprecio, de todas las edades, con diferentes estados civiles, características, habilidades y sueños, pero con algo en común que nos une, el ser unas para las otras, una red de apoyo y claro, estoy yo: la que las hace reír 😀, para muestra un botón de Eli siendo Eli.
Este año no fue facil para muchas, han habido pérdidas y luchas, pero seguimos confiando y llenas de esperanza. Así que fue realmente agradable poder compartir con cada una de ellas, escuchar sus palabras de agradecimiento y que ellas escucharan las mías y lo mucho que las admiro, porque son fuertes y valientes.
Este tipo de compartir es algo que hacemos ya hace 5 años y seguimos en ello.
La navidad tiene la magia de mostrarnos que por muy duro que pudo estar un año, la esperanza de días mejores no muere, si no que sigue viva. Para querer seguir adelante y siendo esos entes de cambio.