El día hoy amaneció oscuro, tal como lo predijo el pronóstico del tiempo de Google ayer: "Se esperan tormentas eléctricas para el día de mañana en tu localidad".
Bastante raro porque en mi localidad no es frecuente que se presenten las tormentas eléctricas, es una isla, de por sí es poco probable que llueva, normalmente tenemos un clima seco, a penas una temporada de lluvia que se extiende a veces desde agosto, en algunos casos solo unos pocos 2 o 3 meses, pero ahora de repente tenemos un pronóstico lluvioso desde hace un par de días y, además, con fenómenos eléctricos, bastante fuera de lo normal.
Así de sorpresa me han agarrado a mí estos días, como si de repente el clima cambiara totalmente a uno casi desconocido para mí, uno al que no estoy acostumbrada, no es que el anterior hubiera estado muy bien porque en realidad hacía demasiado calor, pero ya estaba acostumbrado a él y de repente volvió nuevamente la incertidumbre de no saber como estará el clima después, desequilibrando con ella toda mi planificación.
Antes me gustaba cuando anunciaban fenómenos climáticos, ya que en mi isla casi no se presentan, pero ahora soy más cautelosa, de hecho no me gustan, siento que de una u otra forma mi vida ha estado sumergida en una especie de clima para nada agradable que se ha prolongado, uno que no me deja hacer casi nada de lo que acostumbraba, uno que me estresa demasiado.
Pero, ¿qué puedo hacer? La realidad es que lamentablemente, contra los fenómenos naturales, los seres humanos no podemos hacer mucho, solo prevenir un poco, resguardarnos lo que podamos, mantener algo de reservas de alimento para casos de emergencia y rezar porque todo esté bien.
Y así es con todo en la vida cuando se nos presentan las dificultades, esperar, confiar, no perder la esperanza y rezar; y si podemos hacer todo eso mientras nos tomamos aunque sea un buen café (como lo hice hoy mientras llevaba muestras de exámenes de mi mamá al laboratorio), de seguro nuestro cuerpo y alma nos los sabrá agradecer.
Espero que hayan entendido mi analogía entre el clima y la vida. Los saludo a todos y ¡les agradezco por pasar y leerme! 💖
ENGLISH
Today dawned dark, just as Google's weather forecast predicted yesterday: "Thunderstorms are expected tomorrow in your area".
Quite strange because in my locality it is not frequent that thunderstorms occur, it is an island, in itself it is unlikely to rain, normally we have a dry climate, barely a rainy season that extends sometimes since August, in some cases only a few 2 or 3 months, but now suddenly we have a rainy forecast for a couple of days and, in addition, with electrical phenomena, quite out of the ordinary.
This is how these days have caught me by surprise, as if suddenly the weather changed completely to one almost unknown to me, one that I am not used to, not that the previous one had been very good because it was actually too hot, but I was already used to it and suddenly the uncertainty of not knowing how the weather will be later returned again, unbalancing with it all my planning.
I used to like it when they announced weather phenomena, since in my island they almost never occur, but now I am more cautious, in fact I don't like them, I feel that in one way or another my life has been submerged in a kind of weather that has been prolonged, one that doesn't let me do almost nothing of what I used to do, one that stresses me too much.
But what can I do? The reality is that unfortunately, against natural phenomena, human beings can not do much, only prevent a little, shelter what we can, keep some food reserves for emergencies and pray that all is well.
And so it is with everything in life when difficulties arise, wait, trust, do not lose hope and pray; and if we can do all that while we drink even a good coffee (as I did today while taking samples of my mother's tests to the lab), surely our body and soul will thank us for it.
I hope you understood my analogy between weather and life. I salute you all and thank you for stopping by and reading me! 💖
Image: Samsung A52.
Edit: Canvas.
Translate: DeepL.