Ay, mi gente, ¡qué dilema tengo! Resulta que estoy a puntito de graduarme de pediatra, ¡un logro que me llena de orgullo! Pero mi corazón me dice que aún no he llegado a la meta, y como siempre, quiere ir a por mas, ese mas incluye hacer una subespecialidad en gastroenterologia y nutricion infantil.
El problema es que esa especialidad solo la dan en la ciudad de Caracas (Venezuela), ¡y yo vivo en Maracay! ¡Qué palo de agua! La distancia es un rollo, y viajar todos los días no es opción. Tendría que mudarme a Caracas, una ciudad donde el costo de vida es altísimo, y yo estaría solita, sin el apoyo de mi mamá ni mi pareja que son que si mis pilares fundamentales actualmente.
Por otro lado, me muero de ganas de empezar a trabajar, a ganar mi propio dinero, de sentirme independiente, ya basta de depender solo de mi mama y de mi novio. Pero, ¿renunciar a mi sueño de la subespecialidad? ¡Ni loca!
Entonces, me encuentro en una encrucijada: ¿apostar a lo seguro o arriesgarme a ir por mis sueños? ¿Seguir el camino fácil o lanzarme a la aventura? ¡Qué dolor de cabeza!
Y para colmo, también está la opción de irme del país. ¡Otra decisión difícil! Por un lado, me encantaría explorar nuevos horizontes, conocer otras culturas, tener más oportunidades. Pero, por otro lado, eso retrasaría aún más mi sueño de ser especialista, o de ejercer la medicina en general. No digo que sea imposible, pero si tardado.
¡Ay Dios mio! La vida de adulto no es para nada fácil, ¿verdad? A veces, siento que tengo que elegir entre dos amores, entre dos caminos que me llevan a lugares diferentes, y que cualquiera de los dos llevan a finales muy pero que muy distintos. Pero bueno, como dice el dicho, "el que no arriesga, no gana". Y yo soy una mujer valiente, luchadora, que no le teme a los retos. Así que, estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para alcanzar mis sueños.
Sé que el camino no será fácil, que habrá obstáculos, sacrificios, momentos de duda. Pero también sé que tengo la fuerza, la inteligencia y la pasión para lograrlo. Y al final, ¿qué es la vida sino una aventura? Un viaje lleno de decisiones, de aprendizajes, de momentos que nos marcan para siempre. Así que, ¡a echarle pichón, mi gente! ¡A perseguir nuestros sueños con todas nuestras fuerzas!
Se avecinan tiempos de cambios, ya sea que tome uno u otro rumbo, la rutina que venia manejando ahasta ahora le queda poco, se me acaba. El inexorable paso del tiempo que no se detiene avanza rapidamente, y cada dia tengo menos tiempo para tomar una desicion. Lo que me he planteado hasta ahora, es dejar que la suerte decida, a mediados de septiembre inicia el concurso para esa especialidad, presentare, y si el destino tan osado que es me quiere en Caracas un cupo tendre, y bueno confio en que las puertas solitas se abriran para mi en un nuevo hogar, esta vez Caracas... Por los momentos nada es seguro, veremos como se desarrollan los hechos, por hoy me despido, nos vemos en la siguiente publicacion.
NOTA IMPORTANTE: Todas las fotografias son de mi propiedad, tomadas desde mi dispositivo movil modelo I Phone 12