Esto de ser mamá perruna es un rol complejo ya que está lleno de responsabilidades y diferentes emociones. Y al momento de viajar, todo eso aumenta.
Cuando mi hermana me habló del viaje hace meses atrás y me dijo que Galeón 🐶 venía con nosotras, me llené de miedo. Y me sentí peor cuando me dijo que lamentablemente debía viajar en bodega, ya que sus medidas no eran permitidas para ir en cabina. Mi corazón estaba roto💔Enseguida miles de cosas me pasaron por la mente: "¿cómo va a ir allí solito? ¿Cómo lo van a meter así como si fuera un equipaje más? ¿Y si algo le cae encima o se asusta mucho, quién estará ahí para ayudarlo?"🥹
Pero a medida que pasó el tiempo, digerí la idea y pues, empecé manifestar que todo iría bien dado que es un cachorro apenas de 7 meses y antes de viajar, el veterinario dijo que estaba perfecto😍Así que diariamente, lo metíamos en su kennel, su jaula transportadora, por 1 hora y media o dos horas para que se acostumbrara a estar tranquilo allí. Lloraba al principio y ladraba por unos minutos, pero luego se calmaba y hasta se dormía. Al sacarlo, sus premios se comía. Últimamente, se metía solito. Asi que durante el viaje, se portó muy bien de ida y de regreso. Las lágrimas no faltaron al momento de las despedidas, pero al verlo tan feliz, corriendo y compartiendo con su amiga Maya, nos convencimos de que valió todo el esfuerzo 🥹❤️
Gracias hermana por convencerme de que él merecía experimentar este hermoso viaje con nosotras, su familia de humanas favorita ❤️
📸Iphone 14 Pro
📱Adobe Lightroom