The new depression?: The lack of likes
We have normalized the idea that our happiness depends on a notification. Have you noticed how the absence of a like or a message can ruin your day? It's not just an anecdote, it's a real psychological phenomenon.
Social media is designed to create a cycle of reward. It's something that becomes addictive over time. Every like, comment, or message triggers the release of dopamine in the user's brain, generating a feeling of pleasure and reward. Every time we post something on social media, even on our WhatsApp status, we hope to get this feeling. But what happens when our expectations are not met? This absence is perceived not only as a lack of reward but also as a social loss or rejection, generating negative emotions: sadness, anxiety, low self-esteem, and in some cases, depression.
This is because many people, including older adults, have significantly reduced face-to-face interactions in favor of online relationships. This decrease in physical interactions, in which emotions are conveyed through different nuances of our expression, such as body language, tone of voice, and speed of speech, leads to a deeper connection with our interlocutor and a greater sense of belonging to social groups. Digital interactions, on the other hand, are often superficial, mediated, and based on the image that is posted, which can paradoxically lead to isolation. Even if a person is connected to hundreds or even thousands of people, and spends hours and hours browsing, at the end of the day they feel a great sense of loneliness.
This new depression or influencer depression arises when we don't receive the likes of approval that we expect according to our expectations. This emotional state can be caused by different reasons, including:
• Social comparison: seeing other people's seemingly perfect and fulfilling lives, especially in the world of sales, can create a feeling that our own life or our own efforts are insufficient or uninteresting.
• Performance anxiety: every post on social media becomes a performance on a staged scene. If the post is not applauded with “enough likes,” the user feels failure or invisibility.
• Low self-esteem: if a person equates their personal value with the number of interactions, they will tend to conclude that if they are not liked very much, they are not worth very much.
This new depression, although not similar to clinical depression, is known worldwide. It is painful for the person who suffers from it. This dependence on digital validation is a risk factor that can contribute to many chronic anxiety problems.
It is important, dear user of digital platforms, to pay attention to the fact that your body or mind is suffering from distress due to a lack of likes.
Translated with DeepL.com (free version)
En Español
¿La nueva depresión?: La falta de likes
Hemos normalizado que nuestra felicidad depende de una notificación. ¿Has notado como la ausencia de un like o de un mensaje puede arruinarte el día? No es solo una anécdota, es un fenómeno psicológico real.
Las redes sociales están diseñadas para crear un ciclo de recompensa. Es algo que se vuelve adictivo con el transcurrir del tiempo. Cada like, comentario, o mensaje activa de liberación de dopamina en el cerebro del usuario, generando una sensación de placer y recompensas. Cada vez que colocamos algo en nuestras redes sociales inclusive en nuestro Estado de WhatsApp, esperamos obtener esta sensación. Pero ¿Qué pasa cuando no se cumplen nuestras expectativas? esta ausencia se percibe no solo como la falta de recompensa sino como una pérdida o rechazo social, generando emociones negativas: tristeza, ansiedad, baja autoestima y en algunos casos depresión.
Esto se debe a que muchísimas personas incluyendo ahora a los adultos mayores han reducido significativamente las interacciones cara a cara por las relaciones online. Esta disminución en las interacciones físicas en la cual las emociones vienen servidas por los diferentes matices de nuestra expresión ya sea: lenguaje corporal, tono de voz, velocidad al hablar que nos llevan a una conexión profunda con nuestro interlocutor y un sentido de más de pertenencia a los grupos sociales. Mientras por su parte las interacciones digitales son a menudos superficiales, mediadas y basadas en la imagen que se publica lo cual puede llevar paradójicamente a un aislamiento. Aunque la persona esté conectada con cientos y hasta miles de personas, hasta dedique horas y horas de navegación, al final del día siente una gran soledad.
Esta nueva depresión o depresión del influencer surge cuando no se reciben esos like de aprobación que esperamos según nuestra expectativa. Este estado emocional puede ser causado por diferentes motivos por razones entre ellas: • Comparación social: al ver las vidas aparentemente perfectas y llenas de plenitud de otras personas, especialmente en el mundo de las ventas, puede generar un sentimiento que nuestra propia vida o nuestro propio esfuerzo es insuficiente o no es interesante
• Ansiedad por desempeño: cada publicación en las redes sociales se convierte en una actuación en una escena montada. Si la publicación no es aplaudida "con suficientes likes” el usuario siente fracaso o invisibilidad
• baja autoestima: si la persona establece que su valor personal se equipara con el número de interacciones tendrá la tendencia a establecer que si no le gusta mucho no valgo mucho.
Esta nueva depresión, aunque no es parecida a la depresión clínica es conocida mundialmente. Es algo doloroso para la persona que lo sufre. Esta dependencia del tener validación digital es un factor de riesgo que puede contribuir a generar muchos problemas de ansiedad crónica.
Es importante estimado usuario de las plataformas digitales, que le preste atención al hecho que su cuerpo o mente está sufriendo de la angustia por falta de likes.
La imagen fue creada con IA De Geminis