Agosto es un mes especial, cumple mi hijo menor, por lo general es un mes que mi cerebro relaciona con bienestar porque al ser maestra era mi mes de descanso, de viajar.
Este mes hubo momentos bonitos, ando rescatando de cada día lo mejor, es necesario aferrarse a algo cuando a tu alrededor pareciera que todo se torna oscuro.
La vida pasa, vamos dejando en cada persona rastros de lo que somos, a veces pienso ¿Cómo me recordarán?, no he sido un ángel, así que es probable que haya personas que no recuerden bonito de mi, pero son casos muy aislados y específicos. De resto, creo que he tratado de siempre dejar un bonito recuerdo en las personas con quienes he compartido.
No sé por qué hoy llega esta reflexión, pero si al final lo único que tenemos es lo que somos, entonces qué estamos dejando a los otros de eso que somos .
Si, un año bastante dedicado a pensar en la existencia, ejercicio que me lleva a fondo y a veces también me sube por la alegría de lo que llaman vivir.
Esto soy, no quiero ser más que lo que soy, lo que sale natural, no quiero sentir más miedos y vergüenza por ser quien soy, aún en esta etapa de mi vida ando aprendiendo a amarme, otra vez, son ciclos que se repiten cada tanto, porque al final cada tanto somos personas totalmente distintas.
¿Qué crees que he dejado en tu vida?
Gracias por ser parte de este pedacito de mi vida.
Un abrazo gigante
Zully🦋