Hay lugares que puedes ver todos los días, y cada vez sentir que estás ante algo majestuoso. Eso es lo que me ocurre cuando paso frente a La Catedral de Barquisimeto.
Entro muy poco, por lo general en misas de graduación o bodas, esta vez fui por la misa de grado de el novio de mi hija, y estar allí aunque sea un rato me llenó de paz.
La Catedral es un templo particular, su arquitectura siempre te lleva a contemplarla, es imposible dejar de mirar sus formas, su imponente tamaño y su particular manera de sumergirte en una dimensión distinta a cualquier otra iglesia.
Creo que la disfruto poco para lo cerca que vivo de ella. Desde algunos de sus rincones se pueden ver los atardeceres hermosos, crepúsculos larenses, de esos que te hacen suspirar.
Si algún día vienes a Barquisimeto, visita La Catedral, sin duda te gustará.
Gracias por ser parte de este pedacito de mi vida.
Un abrazo gigante.
Zully🤗
Imágenes Propias.