Imagen cortesía de El fildeo
Hace algunos años, el grandeliga venezolano Bob Abreu rememoraba en una entrevista su arduo camino para llegar a las ligas mayores del béisbol, una historia tan interesante como emocionalmente tortuosa, precisamente porque su experiencia es básicamente la misma por la que pasan todos los peloteros latinoamericanos.
El llamado "Come Dulce" inició su proceso a los quince años de edad en el campamento de béisbol ubicado en Cagua, Estado Aragua, muy cerca de su natal Turmero. Estos campamentos o granjas como comúnmente se les conoce, son manejadas por personal de los equipos de grandes ligas (en este caso de los Astros de Houston), generalmente una mezcla de técnicos y "caza talentos" (scouts) cuya labor es observar chicos, prepararlos, y comunicar a los jefes que tienen a un grupo potencial de grandeligas en ciernes.
Abreu y otros treinta chicos fueron seleccionados para iniciar la segunda parte de su camino al "Big Show", esta vez en República Dominicana. Allí los 30 venezolanos se instalan junto con 500 adolescentes provenientes de México, Colombia, Panamá, Puerto Rico, Canadá y obviamente los chicos locales. Cuenta Abreu que todos se tuvieron que instalar en un espacio con cientos de literas, parecido a un cuartel, allí se ubicarían los nuevos reclutas durante su estadía en Quisquella. La primera noche fue muy dura, se podían sentir los gemidos y llantos de los jóvenes al sentirse solos por primera vez y lejos de casa. De acuerdo a Abreu, en laprimera semana ya habían desertado la mitad de los prospectos.
En dominicana se aprende a batear bolas de más 100 millas, a lanzar a más de 95 millas.a correr de home a primera en menos de 12 segundos y a formar el carácter para aguantar tan riguroso trabajo, quienes logran realizar estas tareas tienen altas posibilidades de llegar a la liga A, primer escalafón para jugar en las mayores. De los 30 venezolanos que llegaron al campamento dominicano sólo cinco avanzaron a Clase A; ahora sí, a los Estados Unidos.
A las ligas menores no se llega a aprender sino a mostrarse y mejorar. Lo primero que se le exige a cualquier pelotero latinoamericano en esta etapa es dominar el idioma inglés, cosa que Bob hizo con la ayuda de la televisión. Por otra parte él sabía que debía dar lo mejor de sí para lograr sus metas y a la vez tenía el conocimiento que si pasa mucho tiempo entre clase A y triple A las posibilidades de subir a las Grandes Ligas se tornarían más difíciles, conociendo su experiencia en Dominicana.
En poco tiempo superó su etapa en A, pasando a AA y en un parpadeo ya jugaba en AAA antesala a las mayores, mientras los cinco compatriotas que llegaron junto a él ninguno logró pasar más allá del primer escalón al Big Show. Gracias a su gran condición física y fortaleza mental Bob Abreu logró el objetivo, los Astros de Houston lo llamaron para formar parte de su roster, así llegó a la gran carpa, sin mirar atrás. De los 30 que iniciaron el viaje con él desde Aragua no se sabe nada, solo Bob los recuerda pero como un ejemplo de lo duro que es el camino al éxito.