Imagen cortesía de La Vanguardia
Muy pocas veces podemos decir que un compatriota venezolano es el mejor del mundo en alguna disciplina deportiva, pero si unido a eso también está el hecho que tal es su talento que pareciera que no ha nacido el o la rival que sea capaz de competir a nuestra estrella entonces la búsqueda se limita a un único nombre: Yulimar Rojas. Especializada en el salto triple, la caraqueña de nacimiento y portocruzana de corazón ha construido una carrera meteórica hacia la élite del atletismo mundial en tal solo 5 años guiada por el cubano Iván Pedroso, otra gloria del salto mundial.
Su palmarés la respalda: medalla de plata olímpica, doble campeona mundial al aire libre y bajo techo todos estos objetivos logrados entre 2016 y 2020, mismos que asombran por el corto periodo en que se presentaron y por el dominio que ha ejercido sobre esta disciplina atlética. Ante semejante accionar era imposible que el mundo no siguiera sus pasos, estaba claro que no solo le ven condiciones para ganar evento sino también para batir marcas y establecer registros históricos.
Pocos atletas en el mundo (cualquiera sea su especialidad) generan tanta expectativa momentos previos a las competencias como Yulimar Rojas, precisamente para no perder la oportunidad de presenciar a una mujer con todas las capacidades físicas y técnicas para superar los 15. 5 metros logrados por la ucraniana Inessa Kravets en 1995, marca que de acuerdo a muchos especialistas tiene sus días contados, "la guerrera" va por eso y más, por ahora es la dueña de la plusmarca bajo techo (15.41 m) y de la segunda marca más importante de la historia (15.43m en Doha).
Estaba lista para destruir todo a su paso en la justa de Tokio, sólo la pandemia de COVID-19 frenó las aspiraciones del huracán del Caribe hecha mujer, para ella la sensación que únicamente se retrasó lo inevitable doce meses. Ella lo tiene claro, su objetivo va más allá de una medalla de oro, quiere más, destruir el registro de Kravets y ser la primera en superar los 16 metros, meta impensable por el resto de las mortales que le intentan competir, para ella un objetivo accesible.
Su entrenador y ella misma lo tienen claro: no existen límites para la triplista venezolana. Para Pedroso el segundo salto es la clave, no puede ser más largo que el primero precisamente para que las piernas no se esfuercen demasiado al realizar el tercer impulso (tip para quien quiera intentar esta disciplina atlética). El cubano sabe lo que dice, fue campeón olímpico y múltiple ganador de mundiales de salto largo, ahora dedicado desde España a entrenar campeones de la especialidad, siendo Rojas la vedette de su cuadra.
Sólo Dios sabe lo que el destino tiene preparado para nuestra Yulimar, ella misma es su principal rival y motivación para ganar, nos queda ahora esperar el evento olímpico en Japón para disfrutar de una actuación por parte de la saltadora venezolana que promete ser épica.