*Picture by DreamLens Production (PEXELS)
Siempre se ha hablado de genética en este mundo de ejercicios, y muchas personas no le dan importancia, pero es evidente que juegan un papel importante, especialmente cuando hablamos de como nuestro cuerpo responde a la nutrición y el entrenamiento.
Analicemos como la genética juega su papel en el entrenamiento y frecuencia del mismo.
Un estudio puso a sus participantes a entrenar una de sus piernas con una frecuencia de 5 días y la otra con u a de 2 a 3 días. Suena bastante extraño esta forma de entrenar, pero era fundamental para dicho estudio, se pretendía verificar la respuesta de cada una a las diferentes características del entrenamiento y como variaba la fuerza y las ganancias musculares.
Uno de los resultados, el 31% de los participantes ganó mucha más masa muscular de la frecuencia de 5 días y el 37% de la más baja.
En fuerza, el 26% mejoró de la frecuencia alta y e; 16 de la frecuencia de 2 a 3 días.
El resto de los participantes para completar el 100% obtuvo los mismos resultados.
Estos datos muestran las diferentes variaciones que pueden observarse de una persona a otro, fundamentado en su genética. Es esencial saber que no existe plan o rutina perfecta y que se pueden encontrar variables que manipulan los resultados como por ejemplo: frecuencia, intensidad, el peso, elección de ejercicios, si eres avanzado o principiante, etc.
Esta es la razón fundamental por la que debes comenzar siempre con los fundamentos básicos y datos respaldados por la ciencia. Nuestra genética ha demostrado que si interviene en los progresos que hacemos en el gimnasio. Pero no temas ir haciendo ajustes en el camino hasta encontrar lo que mejor te funcione a ti y tus características particulares.