Se siente bien.
Se siente bien pasear por los archivos buscando fotografías y recordar. Todas mis fotografías fueron hechas con mi teléfono Redmi Note 9. Viejito pero cumplidor.
La serie que traigo a esta interesante iniciativa (bases aquí)responde a dos momentos diferentes y separados en el tiempo, pero conectados entre sí.
Esta flor es una orquídea zapatilla, si no me equivoco. La fotografié en la casa de dos buenos amigos biólogos, uno especialista en oceanografía y otro en botánica. De mis conversaciones con ellos y de las visistas a su maravilloso jardín he ido creando un amor una pasión enorme por el munfdo natural.
Estos amigos se han ido especializando en cactus y suculentas. Es un mundo maravilloso, variado y rico de las zonas xerófilas. Su colección es extraordinaria. Además, ellos hacen injertos hermosos. Detallen esta foto. Podrán pasar mucho tiempo descubriendo personajes.
Aquí tenemos una zinnia vibrante. Las zinnias, por cierto, significan amistad duradera en el lenguaje de las flores. A esta flor hermosa la fotografié en otro lugar, esta vez, el jardín de mi cuñado, médico y apasionado de la sostenibilidad. Mi emoción siempre conecta ambos jardines, como dos universos conectados por la vida y la curiosidad científica y estética.
Esta belleza es una flor de la planta de algodón. Fue tan impresionante ver su delicadeza y elegancia silvestre... Esta fue captada en un paseo que hice con un grupo de poesía a un bosque xerófilo en la zona costera de mi ciudad, Cumaná.Una planta descendiente de cuando alguna vez se cultivó algodón por estos lares. Este paseo surgió como respuesta a la curiosidad que antes mencioné.
Por último, un detalle de una rama de guamachito, uno de los árboles del paisaje xerófilo más hermoso, paradójico e impresionante. Es un cactáceo. Su tronco cubierto de espinas asombra, y, cuando florece, estalla en amarillos que te roban el aliento. En la foto solo pude captar una pequeña rama con botones. Una promesa.