Al contemplar la imagen de primera vista pude apreciar un nido de pájaros realizado con mucho esfuerzo y esta es el centro de la imagen o lo que atrae nuestra atención.
Como anécdota puedo decir que en el fondo de mi casa tenemos un árbol donde unos pájaros decidieron hacer una especie de comunidad de nidos donde sucede eso que observamos más de un nido en un solo árbol o incluso por donde vivo en los cableados de postes hay unos pájaros que recubren todo para hacer sus nidos sin saber el peligro por el que son capaz de pasar.
Mucha nostalgia y naturaleza en una imagen, me hace recordar esa época donde normalmente aparecían los canarios, unos pajaritos muy pequeños y musicales, los había visto de diferentes tonos de amarillo y estaban libres por doquier.
Mi abuelita los tenía en su jardín y les daba alpiste, luego fueron comercializados y estos con el paso de los años fueron desapareciendo, y ya donde normalmente había cantidad de esos pájaros los cuales embellecían los jardines y nos despertaban con hermosos cantos, solo quedan ecos de esas épocas de oro a mi parecer.
Sin embargo, persistiendo en la observación, dedicando un tiempo a apreciar con mayor detenimiento los diferentes elementos de la imagen, empecé a distinguir con claridad ramas entrelazadas las hojas de árboles densas y abundantes.
Este profundo vistazo me llevo a enlazar una conexión con las lecciones aprendidas en mis clases de artes, las cuales exploraban los efectos psicológicos que los elementos de expresión visual pueden provocar en el observador.
En el caso de esta imagen en particular, considero que el sentimiento de confusión inicial se originó principalmente por la cantidad de las líneas que causan las ramas y hojas.
Esta falta de orden genera una sensación de caos visual, además la presencia de manchas representadas por las hojas con sus múltiples tonalidades de verde y su intensidad nos genera lo que en las artes plásticas conocemos normalmente como profundidad y volumen.
Incluso la forma de los nidos que recordaban a garabatos improvisados o bosquejos que hace el artista, al empezar una obra, reforzaba esa impresión de caos controlado.
Puedo resumirlo en una obra artística en su totalidad, el cual armoniza tanto caos como líneas geométricas y así formar lo que nuestros ojos aprecian como naturaleza, sin duda solo nos queda preguntarnos, ¿qué artista habrá creado semejante obra? Seguro que en tu corazón estará la respuesta.