Más allá de las ideologías, de las conveniencias políticas y económicas, de las posturas radicales y de quién es peor que cuál, voy a decir unas palabras.
Conozco a casi desde el mismo día en que llegó a la Argentina, solo, sin familia, sin amigos, sin trabajo, sin un lugar donde vivir y sin saber qué le esperaba aquí.
Soy testigo de su esfuerzo por trabajar y radicarse en un lugar desconocido, con costumbres muy distintas a las de su amada Maracaibo. Se desvivió por traer a sus seres queridos y hacer menos doloroso el desarraigo, conocí sus penurias por la enfermedad lejana de su padre, quien finalmente falleció sin la asistencia que merecía.
Hoy tiene a la mayoría de sus familiares y amigos aquí, en gran medida gracias a sus esfuerzos.
Querido amigo, si tú estás feliz, yo estoy feliz.
RE: Yes piz piz